Ciber Cultura

‘La invasión de los marcianitos’, de Martin Amis

La-invasion-de-los-marcianitos
Escrito por Marcos Merino

Rareza publicada por un ‘autor serio’ en 1982 para reflejar el surgimiento de la fiebre de las recreativas en la segunda mitad de los 70 .

Hace unos días cayó en mis manos una copia de La invasión de los marcianitos, que he leído con infantil entusiasmo y adulto provecho intelectual. Y, sobre todo, con la certeza de estar pasando las páginas de una rareza. ‘Rareza’, ante todo, porque estamos ante un libro escrito por un escritor ‘serio’ (Martin Amis, autor de varias y exitosas novelas y biografías, desde El libro de Rachel a Koba el temible: La risa y los Veinte Millones) que, tras publicar este libro en 1982, se ha negado durante muchos años a su reedición, aparentemente avergonzado por su superficial temática. Hasta hoy.

Instantáneas del pasado y señales del futuro

Los capítulos 1 y 3 nos permiten profundizar en un pasado que yo, personalmente, sólo conocía superficialmente gracias a las películas americanas: un pasado plagado de salones de máquinas recreativas cuyo ambiente, leyendas urbanas, jerga y convenciones sociales describe Amis a la perfección a lo largo de sus páginas. No todo me resulta ajeno, obviamente, en el libro: me identifico con su admiración por la adictiva simpleza de juegos como el Pong… y con su análisis cuasi-antropológico de los “Nombres de guerra” (así se llama la sección del libro) de 3 palabras con que marcábamos nuestro más o menos exitoso paso por las recreativas (de bar, en nuestro caso).

Pero si bien el libro nos sumerge a la perfección en el pasado (finales de los 70 / principios de los 80), durante algunos (brevísimos) momentos el lector tiene la oportunidad de ver al Fantasma de las Partidas Futuras (para nosotros, presentes) asomándose al libro. No lo digo únicamente por una casi desapercibida aparición de Steve Jobs (identificado, ojo, como “un empleado de Atari”), sino por el momento en el que Amis se hace eco de la descripción “del juego del futuro”, citando un artículo del Smithsonian: “Dispones de un reino durante diez años y cuentas con una determinada cantidad de grano, súbditos y de tierra. Puedes comprar o vender tierra para adquirir grano, pero no puedes cultivar más hectáreas si no tienes gente que lo haga….”. Amis recoge dicha descripción con sorna: “Si un juego semejante se fabricara en masa… ¿cómo se llamaría? ¿Malthus? ¿Contrato Social?”. Me encantaría poder contarle al autor, hoy en día, que ese juego se llamaría Age of Empires. O Ikariam. O Farmville.

El apartado dedicado a las incipientes videoconsolas resulta, igualmente, profético. Aquí una breve muestra: “Dentro de una o dos décadas, no habrá ningún motivo razonable para salir de casa: puedes arrellanarte atrincherado en tu domicilio y regalar a los sentidos un serial perpetuo de porno, películas inolvidables y Asteroids Deluxe”.

“En defensa de la Madre Tierra”

El libro se completa con dos prólogos (a manos de Steven Spielberg y José Antonio Millán, éste incluido específicamente para la presente edición española) y con un segundo capítulo en el que Amis recorre -desde la experiencia personal- los principales juegos de la época, describiéndolos y exponiendo las mejores tácticas y trucos para jugarlos: “Con la primera oleada de naves haz esto … con la segunda mejor esto otro … al jefe final lo matarás así…”. Así, por sus páginas desfilan breves guías de juego para afrontar nuestras partidas en Space Invaders, Galaxian, Asteroids, Asteroids Deluxe, PacMan, Defenders, Scramble, Cosmic Alien, Lunar Lander, Battle Zone, Missile Command, GORF, Pleiads, Frogger Centipede, Donkey Kong, Turbo, Video Hustler, Pro-Golf, Dribbling y Tempest.

Me voy a reinstalar el MAME en honor a Martin Amis. Vosotros también lo haréis después de leerlo.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.