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La historia del primer videojuego con ‘huevo de pascua’

Escrito por Marcos Merino

Aunque no vivieras los tiempos de la Atari 2600, si has visto o leído “Ready Player One” reconocerás la historia de Adventure, el primer videojuego firmado por su autor, quien tuvo que esconder su firma como una sorpresa dentro del juego.

Se suele llamar “huevo de pascua” a las referencias más o menos ocultas insertadas en una obra de la cultura popular (series de TV, películas… o videojuegos), un pequeño guiño de los creadores hacia los fans.

Pero si hablamos del primer huevo de pascua incluido en un videojuego (el primer huevo de pascua que recibió tal nombre, en general), el asunto tuvo mucho más de reivindicación laboral que de guiño al fandom.

Situémonos: en 1979, una de las grandes compañías del mundo del videojuego era la estadounidense Atari. Y si bien ese nombre trae excelentes recuerdos a los fans más veteranos, los programadores que tuvieron que trabajar para la compañía tienen recuerdos más ambivalentes:

Atari les prohibía taxativamente firmar sus obras o recibir cualquier crédito por las mismas. Ya ni hablemos de los derechos de autor…

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Pero uno de sus programadores, Warren Robinett, sabía que estaba desarrollando uno de los mejores juegos para la Atari 2600: ‘Adventure’, que se convertiría en la primera aventura gráfica y en un éxito de ventas.

A Robinett esta situación le frustraba y decidió rebelarse, dejando un rastro de su autoría accesible sólo para los fans más entregados: una habitación secreta que, cuando se entraba en ella mostraba al jugador el mensaje “Created by Warren Robinett” (Creado por Warren Robinett). Nada que sus jefes pudieran detectar antes del lanzamiento.

Si has visto ese homenaje masivo a la cultura popular que es “Ready Player One“, sin duda te sonará todo lo que rodea a la habitación secreta de Robinett: es la clave que permite finalmente a Parzival, el protagonista, hacerse con el control del mundo virtual Oasis.

En la película, jugadores anónimos a sueldo de una gran corporación intentan ganar una de las pruebas pasándose ‘Adventure’, hasta que Parzival se da cuenta: “Todos los que ganan pierden. No se trata de ganar, sino de jugar. Adventure guarda un secreto, no hay que ganar para hallarlo. Hay que caminar por una sala secreta hasta dar con el punto invisible”.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Diseñador web y docente de educación no formal, imparte cursos de informática en el medio rural porque las brechas están para cerrarlas. Desde que le nombraron director de la revista de su colegio, no ha dejado de escribir.