Ciber Cultura

La comunidad científica británica está preocupada por el Brexit

cientificos-contra-brexit
Escrito por Ana Muñoz

Gran Bretaña siempre ha sido un país muy potente en lo que se refiere a descubrimientos científicos. Por eso, la comunidad científica británica está preocupada por las consecuencias del Brexit y cómo podría afectarles.

Todos nos quedamos sorprendidos cuando el Reino Unido decidió decir adiós a la Unión Europea. De hecho, uno de los sectores que más apoyó la permanencia de UK en la UE fue la industria científica, entre los que destacan personalidades como Stephen Hawking, entre otros.

Quizás por ello, las academias han comenzado a hacer las primeras predicciones de cómo podría afectar esta decisión a las investigaciones que se están llevando a cabo en el país.

Así advierten que, cuando la salida se haga efectiva, Gran Bretaña podría no reemplazar la financiación que reciben estos estudios desde la Unión Europea. La cifra asciende a 1.200 millones de euros al año, lo que supone un 10% del total de las investigaciones financiadas por el Gobierno.

Pero ése no es el único problema. Peor que el inconveniente de la financiación es el miedo a que los colaboradores extranjeros tengan dificultades para seguir ayudando en estas investigaciones.

De esta manera, la comunidad científica británica vería sus progresos limitados tras el Brexit por falta de ayudas económicas y de talento.

Ser parte de un consorcio europeo ha ayudado al país a ser uno de los líderes en lo que se refiere a investigación y desarrollo. De hecho, incluso antes de la votación del referéndum, la Royal Society, la sociedad científica más antigua del país, emitió tres informes para advertir de los riesgos que conllevaría la salida de la UE.

En este sentido, el organismo advierte de que el nivel de colaboración se ha incrementado en los últimos años. “Cuando los investigadores que trabajan en Reino Unido publican sus trabajos en colaboración internacional suman un mayor número de citas que cuando lo hacen en solitario”, añade. Por eso, se preguntan si estas colaboraciones científicas seguirán siendo efectivas tras el Brexit.

Theresa May, primera ministra del Reino Unido, prometió hace unos días que la innovación en el país era una “prioridad” y que este tema estaría encima de la mesa en cualquier reunión que mantuvieran con Bruselas.

Madrid, ¿Próxima capital financiera de Europa tras el Brexit?

Por su parte, Sir Paul Nurse, director del Instituto Crick Francis en Londres y expresidente de la Royal Society, dijo en mayo que UK contaba con algunas de las mejores mentes científicas del mundo y que, tras el Brexit, esto podría cambiar.

Por si fuera poco, algunos expertos de la Conference Board de Canadá, están recomendando a las universidades atraer talento a su país. “Con el futuro incierto tras el Brexit, es posible que los grandes científicos británicos reconsideren sus opciones internacionales“, explican.

Por otro lado, Soraya Sáenz de Santamaría, contó hace unas semanas al Financial Times que nuestro país estaría encantado de que la Agencia Europea de Medicamentos se trasladara a Madrid.

Alexander Halliday, profesor de la Universidad de Oxford, afirma que UK es uno de los mejores países para emprender investigaciones científicas actualmente. “Pero eso no era así hace 10 años”, señala.

Como ejemplo de ello, asegura que una cuarta parte de los ganadores de la prestigiosa beca Marie Curie para estudiar en el extranjero van a Gran Bretaña.

Finalmente, en Canterbury, la Universidad de Kent se define a sí misma como una “Facultad Europea”, ya que el 18% de los graduados son extranjeros. Además, el centro aporta cerca de 1.000 millones de dólares al año a la economía local.

“Uno de los grandes problemas a día de hoy es la incertidumbre en la que vivimos. Tanto los investigadores como los estudiantes quieren saber qué pasará con sus visas”, asegura Julia Goodfellow, presidenta de la Universidad de Kent.

Lo que está claro es que la comunidad científica británica vive en un momento complicado, ya que actualmente la ciencia es más “colaborativa” que nunca y, tras el Brexit, la fuga de talentos podría ser un problema serio.

Vía | TheWashingtonPost

Sobre el autor de este artículo

Ana Muñoz

Licenciada en Periodismo. Tecnoadicta, apasionada por los wearables y las pelis de superhéroes.