Ciber Cultura

Kim Kardashian convierte en noticia la deficiente Red cubana

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Escrito por Marcos Merino

Cuba es un país sin nativos digitales, en el que la conectividad se reduce a un 5% de la población y que sólo cuenta con 85 ‘puntos WiFi’ en toda la isla.

El sitio de noticias estadounidense Page Six abordaba esta semana de la reciente visita de las hermanas Kardashian y Kanye West a La Habana para filmar nuevos capítulos del reality show ‘Keeping up with the Kardashians‘, y recogía declaraciones de una fuente cercana a la familia que expresaba su disgusto con el funcionamiento de Internet en la isla caribeña. “Les encantó la cultura, pero odiaron la tecnología: cada dos segundos había un drama porque no podían conectarse a Internet. Se quejaban de que no podían usar Snapchat“.

Finalmente el drama no llegó a convertirse en tragedia y pudieron, al menos, subir algunas fotos a Instagram. Pero ayer varios medios internacionales se hacían eco del disgusto de las hermanas y atraían los focos sobre las deficientes conexiones a Internet con que cuenta la población en el régimen castrista.

Pero… ¿cómo es tratar de conectarse a Internet en Cuba?

Cuba es un país sin nativos digitales, en el que la conectividad se reduce a un 5% de la población (el 1% si hablamos de banda ancha). Para la mayor parte de la población sólo es posible conectarse mediante wifi, en alguno de los 85 ‘Puntos WiFi’ habilitados en zonas públicas de la isla. Mientras, el acceso a Internet en el hogar es un lujo reservado a altos funcionarios, médicos, periodistas y académicos. Bueno, y a los turistas en sus hoteles, claro, si pagan lo suficiente.

Para acceder a los citados puntos WiFi, se requiere la compra de unas tarjetas que emite ETECSA, el monopolio estatal de comunicaciones, que proveen de una hora de conexión. El problema es el precio de las mismas: el 20% del salario medio cubano. Y eso sólo si se tiene la suerte de comprarla en establecimientos oficiales, tras hacer cola durante varias horas. En caso contrario, la solución está en comprársela a vendedores callejeros ilegales (los ‘bisneros’) que encarecen el precio en un 50%.

La escasez de puntos WiFi suele provocar caídas en la (extraordinariamente lenta) conexión por la alta concentración de usuarios en cada uno de ellos, lo que se suma a que el gran número de dispositivos inteligentes (en su mayoría, enviados por familiares con residencia en Miami o en España) que llegan a reunirse en estos espacios al aire libre no ha hecho sino aumentar los robos.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.