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Googlear, guasap, tuit y otras palabras que nos enseñó la tecnología

Googlear, guasap, tuit y otras palabras que nos enseñó la tecnología
Escrito por Manuela Astasio

Algunos ejemplos de palabras que aterrizaron en nuestras vidas en vuelo directo desde Silicon Valley.

Desde que los ordenadores personales se instalaron en nuestra vida muchas cosas han cambiado, entre otras, nuestra manera de nombrarlas: los ratones empezaron a tener cable y los clics se convirtieron en acciones concretas y reconocibles para la mayoría de la población. La creciente penetración de la Internet móvil en la sociedad continúa modificando el vocabulario en todos los países del mundo con palabras llegadas sin escalas desde Silicon Valley.

Mientras los más puristas se resisten a salpicar sus frases de anglicismos y marcas comerciales, hay quien no tarda nada en convertir su vocabulario diario en un catálogo de dispositivos y empresas tecnológicas. Importado de Estados Unidos, en España, el debate es doble, pues no solo se trata de palabras nuevas, sino, además, de vocablos extranjeros.

‘Wasap’ o ‘guasap’

A pesar de ello, parece inútil resistirse. Tras ciertas reticencias allá por 2011, en las que alegaba que verbos como googlear o tuitear “no pasan de ser marcas que designan la marca”, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) aceptó, el pasado febrero, el uso de wasapear.

“El sustantivo wasap (‘mensaje gratuito enviado por la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp’), así como su verbo derivado wasapear (‘intercambiar mensajes por WhatsApp’), son adaptaciones adecuadas al español, de acuerdo con los criterios de la Ortografía de la lengua española, dijo entonces, y añadió que también eran correctas las adaptaciones guasap, guasapear y guasaps (en plural), sin necesidad de usar cursiva ni comillas.

Tuitear: mucho más que una marca

“¿Cómo se utilizará tuit: sólo para hacer referencia a la red o para designar una manera de escribir? En este momento, tuitear está en cuarentena”, reflexionaban, en 2011, los expertos de la Fundéu. Tres años y cientos de millones de usuarios después, está bastante claro que tuitear ya no es solo una marca comercial, sino una forma de escribir.

En cualquier caso, los expertos piden siempre que se adapte la ortografía española: tuitear en lugar de twitear, y wasapear en vez de whatsappear.

‘Smart’ vende más que “inteligente”

Existen, además, otras batallas que parecen perdidas. La de los “teléfonos inteligentes”, por ejemplo. Excepto aquellos que necesiten un sinónimo en un párrafo extenso, pocos se refieren así a los smartphones, y parece difícil cambiarlo si se tiene en cuenta que incluso hay muchos que llaman tablets a las tabletas. A pesar de ello, la Fundéu recomienda el uso de términos como teléfono inteligente y tablétofono en lugar de smartphone y phablet.

Y, si los smartphones parecen haberse impuesto desde hace tiempo es, en parte, gracias a otro concepto que llegó hace poco a nuestras vidas: el SEO, que se corresponde con las siglas de Search Engine Optimization (optimización para motores de búsqueda).

SEO es uno de esos acrónimos, como BYOD (Bring Your Own Device, trae tu propio dispositivo), que forma parte desde hace tiempo de la rutina de sectores profesionales relacionados con la tecnología, y al que quizás algún día le pase como a rádar, una palabra de la que casi nadie recuerda que procede de las palabras inglesas radio detection and ranging.

Traducciones sin filtro

Aun así, hay palabras que sí llegaron a nuestros oídos traducidas casi desde el principio, aunque quepan todavía unas cuantas discusiones sobre su etimología. Es el caso de disrupción, tan frecuente en el mundo de las start-ups y que, probablemente, aparezca en la próxima edición del DRAE, y de conceptos como la nube y el Internet de las cosas. La última está traducida, según recogió Computer World, de la expresión “Internet of things”, que el tecnólogo británico Kevin Ashton empleó a finales de los 90 para referirse a la utilización de chips para ayudar a controlar mejor la cadena de suministros de la compañía Procter and Gamble.

Casi de la misma edad es cloud computing, que surgió en 1996, durante una serie de encuentros en las que el executivo de marketing de Compaq George Favaloro y el experto en nuevas tecnologías dieron con este término que después definiría la versión moderna de la informática.

Foto cc: Elvert Barnes

 

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.