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Entramos en el Starbucks del futuro que está arrasando en Shanghái

“Más que una flagship de Starbucks, la tostadora de Shanghái es nuestro sueño hecho realidad, un sueño que hemos perseguido desde 1971 y que ahora cobra vida”, nos dicen los empleados. Así es el concepto de la cafetería del siglo XXI que tiene Starbucks y que ya se está expandiendo a EEUU e Italia.

A pesar de que China es uno de los países donde menos café se consume por habitante, cada vez se percibe una tendencia mayor por el disfrute de esta bebida tan extendida en Occidente. No en vano, las principales cadenas a escala mundial (como Costa o Starbucks) han puesto sus miras en este mercado en expansión -no sólo por el cambio de gustos de los ciudadanos, sino por el importante crecimiento de la clase media y, por ende, de potenciales consumidores-. Y, en ocasiones, incluso se escoge este país como epicentro de los grandes proyectos de estas empresas.

Un buen ejemplo es la Starbucks Reserve Roastery. Abierta en diciembre de 2017 en Shanghái, se trata del segundo establecimiento de esta clase (después del que Starbucks tiene en su localidad natal, Seattle) pero éste prácticamente dobla en tamaño al anterior. Milán ya se ha unido a esta tendencia, de la que no hay planes inmediatos de expansión a España.

“Más que una flagship de Starbucks, la tostadora de Shanghái es nuestro sueño hecho realidad, un sueño que hemos perseguido desde 1971 y que ahora cobra vida”, afirman los empleados de la tienda. Hablamos de un establecimiento de dimensiones ingentes (2.700 metros cuadrados en dos plantas, ocupando toda la esquina de un edificio localizado en una de las avenidas comerciales en el centro de la urbe china) por donde pasan 10.000 clientes a diario (muchos de los cuales hacen cola para poder entrar dado el aforo limitado de la cafetería).

En el epicentro del local, sobresale un gigantesco barril donde se deja descansar el café una vez tostado durante siete días. A él, llega el café tratado desde las dos tostadoras de la tienda (una en cada planta) por medio de toda una red de tuberías que recorren el techo de forma armoniosa y perfectamente integradas en el entorno.

El tostado, en sí, es un proceso extraordinariamente rápido: apenas 15 minutos. Pero el resultado de este trabajo es de un alcance tremendo: el café resultante no solo sirve para elaborar las bebidas que se consumen en la Shanghai Reserve Roastery, sino que también se envían paquetes al resto de las 3.500 tiendas de Starbucks en China, aunque la compañía no facilita datos específicos que se suministran a otras tiendas.

Frente a la velocidad que suele primar en muchos Starbucks del mundo (donde la clave es la atención rápida para consumidores que piden sus bebidas para llevar), aquí la clave es ofrecer toda una experiencia en torno a la pausa y la calidad. En este establecimiento se distinguen numerosas barras diferenciadas, entre ellas una donde solo se sirven bebidas frías, otra donde la estrella son los tés, otra para pasteles y dulces y, por supuesto, otra específica para el café.

Pero, además, también existe un punto de venta de Princi (una cadena italiana de alimentación, donde comprar pizzas y panes típicos del país europeo, pero elaborados in situ) y otra sección dedicada a las cervezas artesanales locales.

Pero esta obsesión por acercar lo tradicional y la experiencia auténtica en el consumo del café no olvida el componente tecnológico imprescindible en nuestros tiempos. De la mano de Alibaba, el gigante del comercio electrónico en China, Starbucks ha incorporado una aplicación de realidad aumentada con la que los visitantes de esta tienda bandera pueden conocer todo el proceso de elaboración y tostado del café, descubriendo lo que sucede dentro de las tostadoras, tuberías y barril del establecimiento.

Por otro lado, la decoración de la Shanghai Reserve Roastery no se deja al azar. “Combinamos elementos locales con el espíritu de Starbucks, con una apariencia original y cuidada”, dicen desde la tienda. No en vano, los techos del establecimiento están perfectamente trabajados, la iluminación está en la intensidad idónea para dar sensación de calidez pero permitir al mismo tiempo trabajar o estudiar y las escaleras dibujan un camino sinuoso desde el que poder deleitarse con el enorme barril de café.

Además, señalan los empleados de la compañía, uno de los puntos más solicitados por los consumidores para sacarse selfies es un mural, hecho de paquetes de café elaborados en la propia tienda, donde puede leerse la palabra “Shanghai”.

A todo ello, y dada el ansia consumista de los chinos y su afición por todo lo que tenga que ver con la cultura occidental, no podía faltar una enorme tienda de merchandising en la que comprar toda clase de productos con el emblema de Starbucks adosado: desde camisetas hasta tazas, pasando por paquetes de café o elementos tan peculiares como gafas de sol o bolsas para ir a la compra.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.