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El español, una lengua grande en el mundo pero aún pequeña en la Web

Escrito por Autor Invitado

¿Sabías que los latinoamericanos pasan más tiempo en Internet que ninguna otra región? Sin embargo, sólo 5% del contenido de la web está en español. Pero todos podemos aportar nuestro granito de arena para revertir esta situación.

El castellano es el segundo idioma en cantidad de hablantes como lengua materna, con más de 420 millones de personas, y sólo es superada por el chino mandarín. Esto significa que quienes lo hablamos conformamos uno de los grupos más grandes del globo, y gracias a la conectividad que permite Internet podríamos compartir historias, sentimientos y experiencias unos con otros alrededor del mundo entero.

Sin embargo, este potencial no se aprovecha, porque los contenidos en castellano son escasos, y consumimos más contenidos extranjeros que propios. La mayor parte del material está en lenguas como el inglés, que tiene menos hablantes pero está mucho más avanzado a la hora de transmitir su cultura en la web. Incluso lenguas minoritarias como el neerlandés superan en cantidad de material al español. Esta situación es crítica, porque no se trata sólo de la escasez de traducciones, sino de la pérdida de la cultura local.

No obstante, hay algo que no debe olvidarse: en Internet, quien no encuentra lo que está buscando tiene la posibilidad de crearlo y compartirlo con el mundo. Es allí donde transformar la web, llenándola de contenidos hispanos y latinos, se vuelve responsabilidad de cada uno de nosotros.

Estudiantes, periodistas, profesores o artistas pueden formar parte de este proceso, aportando los contenidos que cada uno produce. Pero incluso quienes son simplemente apasionados de la literatura o de cualquier temática pueden hacer su aporte: un artículo, un vídeo, un tutorial. Todo suma a crear una web latina.

La brecha de contenidos  no puede atribuirse a la falta de acceso a tecnologías. Los hispanoparlantes son de los más conectados y socialmente activos del mundo: España y México se encuentran entre los 20 países con mayor número de usuarios de Internet, según el instituto Cervantes; y Argentina, Colombia y Chile son los que más tiempo dedican a las redes sociales.

La distancia entre la cantidad de hablantes y la cantidad de contenido en castellano es entonces un tema completamente sociocultural, y por eso preocupante. La imposibilidad de acceder a ciertos contenidos, como sitios culturales e históricos de todo el mundo, documentos científicos, técnicos y económicos tiene un gran impacto en el acceso de la población a la educación y a la cultura, con las consecuencias sociales y económicas que esto trae aparejado. Además, cuando leemos materiales ajenos y traducidos, otra cultura se reproduce, mientras la propia se pierde.

Aunque este panorama no resulta para nada alentador, modificar esta situación es posible. Depende de esfuerzos conjuntos para promover la generación de contenido local y en la propia lengua. Y en esta línea van las últimas iniciativas de promoción del español de Google, donde entendemos la importancia de la proliferación de contenidos en español para el desarrollo económico y cultural de los países que lo hablan. Este solo es un primer paso para que el español se convierta en una de las lenguas protagónicas de la web. Los programas sólo pueden ser exitosos si se cuenta con la participación de sus protagonistas: todos nosotros. Somos quienes podemos tomar la decisión de crear contenido a partir de nuestros intereses y conocimientos, en lugar de seguir buscando en otras lenguas lo que podríamos crear en la nuestra.

Cada persona tiene algo que aportar. Algunos tal vez sólo puedan colaborar con un artículo o tutorial sobre algo que saben hacer. Otros, desde el lugar de periodistas, estudiantes o artistas, tienen la posibilidad de aportar de una manera mucho más significativa. Todos están colaborando a que su cultura pueda preservarse y expandirse.

Es el momento de que aquellos que tienen un talento o habilidad que quieren enseñar a otros mediante vídeos o tutoriales, quienes se sienten atraídos por el arte de escribir o de producir vídeos; o  quienes quieran compartir con el mundo sus ideas, se atrevan a hacerlo.

Hay una enorme audiencia hispanoparlante que busca contenidos y no siempre los encuentra en su idioma, y es la oportunidad para salir a cubrir esa necesidad. Para todo interés existe un público, y hoy se dan las condiciones para que audiencias y generadores de contenidos se encuentren mediante diferentes plataformas. Sólo hace falta que los creadores den el primer paso, del que luego podrán sentirse orgullosos como representantes de su propia cultura ante el mundo.

 

La autora de este artículo es Ana Paula Blanco, head de Comunicaciones de Google Hispanoamérica. Google ha lanzado, en conjunto con el Centro Knight de Periodismo Digital, un programa de capacitación abierto y gratuito sobre desarrollo de emprendimientos periodísticos en la web, dirigido a estudiantes, profesores y periodistas, con el objetivo de ‘latinizar’ la web. La compañía ha promovido también un Concurso de Blogs para  la difusión del español y la cultura iberoamericana y el proyecto “El Quijote 2.0”, una iniciativa apoyada por el Centro de Estudios Cervantinos y la Asociación de Academias de la Lengua Española, que consiguió, con la participación de 4.000 personas, subir una lectura completa de El Quijote en vídeo a la red.

 

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