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El CEO de Spotify: “Si los ‘royalties’ no fluyen a los artistas, hay un gran problema”

El CEO de Spotify: Si los ‘royalties’ no fluyen a los artistas, hay un gran problema
Escrito por Manuela Astasio

Daniel Ek se desahoga una semana después de la marcha de Taylor Swift sobre lo que considera falsos mitos.

La semana pasada la cantante superventas Taylor Swift retiró todo su catálogo musical de Spotify sin dar explicaciones. La plataforma de streaming le dedicó entonces una lista de canciones con las que le rogaba que regresara. Ayer Swift seguía sin pronunciarse, pero el CEO de la compañía anglo-sueca, Daniel Ek, no pudo más, y se desahogó en una extensa entrada de blog en la que intenta desmentir los mitos que la marcha de la estrella de Arizona ha vuelto a reavivar sobre el modelo de distribución de Spotify.

Estos falsos mitos son, en opinión de Ek, tres: que los servicios de streaming en los que los usuarios no pagan, como la versión de Spotify con anuncios, tampoco pagan a los artistas por reproducir sus canciones; que lo que Spotify paga a los músicos cuando les paga es ridículo; y que el streaming está acabando con las ventas, tanto de discos como en descargas. El CEO del servicio de música online ha aprovechado, además, para hacer público que éste ya suma 50 millones de usuarios en el mundo, de los cuales 12,5 millones son de pago.

Puede que lo más llamativo de toda la declaración de Ek sea la inusual referencia directa a los escasos ingresos que, según algunos artistas, reciben los músicos por la reproducción de sus canciones en la plataforma. El mensaje oficial de Spotify ha sido, hasta ahora, que desconocen el margen concreto que se llevan los autores, porque siempre negocian directamente con las discográficas y son éstas quienes concretan después las cifras con sus músicos. Ayer Ek se refirió, por primera vez, a la posibilidad de una falta de transparencia en esa segunda parte del proceso. Dijo que Spotify ya ha pagado más de 2.000 millones de dólares en concepto de royalties a la industria musical, y señaló que “si ese dinero no fluye a la comunidad creativa de forma oportuna y transparente, entonces hay un gran problema”.

“Haremos lo que esté en nuestra mano para trabajar con la industria para aumentar la transparencia, mejorar la velocidad de los pagos y proporcionar a los artistas la oportunidad de autopromocionarse y conectar son sus fans. Es nuestra responsabilidad como líderes en la industria, y es lo correcto”, sentenció.

La versión gratuita, un “cebo” de la de pago

Ek aclaró después que no toda la música gratuita que hay disponible en la red se financia de la misma forma. Insiste en que, aunque la mayoría de la música que se escucha en el músico no genera ingresos a la industria, Spotify paga royalties por todas las canciones que se reproducen en su plataforma, pertenezcan estas escuchas al servicio gratuito o al que paga una cuota de 10 euros. Spotify, recordó Ek, fue la primera compañía que conjugó las escuchas gratuitas con las de pago, y lo hizo y lo sigue haciendo porque es precisamente su servicio gratuito el que deriva usuarios al de pago. De los 12,5 millones de usuarios que hoy pagan una suscripción de Spotify, aseguró, el 80% comenzaron en la versión gratuita. “Usamos la música para conseguir que la gente pague por música”, añadió después.

El CEO de la compañía estableció, además, una comparación directa con lo que generan las escuchas en su plataforma y lo que proporcionan, por ejemplo, en otros medios como la radio. Según cálculos de Ek, un artista no percibe nada si su canción se emite 500 veces en una emisora de radio de audiencia moderada; sin embargo, si 500.000 personas reproducen su canción en Spotify (lo que conforma, de acuerdo Ek, una audiencia similar a la de la emisora de radio), recibirá entre 3.000 y 4.000 dólares. “Pagamos una enorme cantidad de dinero a las discográficas y los sellos para que lo distribuyan entre los artistas y compositores, mucho más que cualquier otro servicio de streaming”, insistió, después de recordar que Taylor Swift estaba en el camino de ganar más de 6 millones de dólares al año de Spotify antes de su marcha.

Ek asegura, además, que el ascenso de Spotify no tiene nada que ver con la cacareada caída de las descargas en servicios como el otrora imparable iTunes. En mercados tan maduros como Canadá, donde Spotify no existe, las descargas legales también se han desmoronado, afirma, y existen artistas, como Daft Punk, Ariana Grande, alt-J y Calvin Harris, que están en Spotify y utilizan el servicio para promocionarse, sin que ello les impida tener “un volumen de ventas terrorífico”.

“Hay algo que quiero que los artistas entiendan: nuestros intereses están completamente alineados con los suyos”, sentencia Ek.

Foto cc: Eva Rinaldi

 

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.