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El boom de las cámaras retro y la fotografía vintage

De un tiempo a esta parte, lo vintage ha vuelto a estar de moda y las cámaras fotográficas vintage han vuelto a destacar

La nostalgia también salpica la tecnología y por eso, en los últimos años asistimos a una resurrección de las cámaras fotográficas vintage, desde la legendaria Super-8 de Kodak a las Polaroid de revelado instantáneo.

La fotografía es uno de los campos en los que el avance tecnológico ha tenido mayor incidencia en la última década, con la proliferación de modelos sofisticados y una imparable mejora técnica. Sin embargo, paralelamente la moda vintage ha salpicado la pasión fotográfica, por lo que se ha disparado la venta de cámaras retro en diferentes plataformas de la web como e-Bay. Un fenómeno paralelo al auge del vinilo, cuyo incremento en ventas es del 25% cada año.

Las marcas apuestan por la fotografía vintage

Han sido varias las casas de fotografía que han desempolvado sus modelos más míticos para el deleite de los aficionados a esta materia: Fuji, Nikon, Leica, Olympus o Kodak han decidido apostar por la fotografía vintage, la de corte analógico y que reinó a lo largo de tantas décadas. Por ejemplo, Olympus ha resucitado la PEN-F de los 60 en formato de 20 megapíxeles, con cómodidades digitales pero aspecto retro, obteniendo excelentes resultados en el mercado.

Por su parte, la marca Kodak ha rendido homenaje a la añorada e intergeneracional Super-8, creadora de vocaciones cinéfilas, con un sistema para grabar a varias velocidades y la voluntad de crear un circuito de trabajo específico. La idea es que los cartuchos Super-8 que utiliza la cámara sean enviados para su procesamiento a nuestros laboratorios; luego se los devolveremos al usuario digitalizados o como éste prefiera, apuntó la compañía en un comunicado de prensa.

La empresa Fuji también apostó por la fotografía instantánea de diseño retro a través de su modelo Instax mini 8, una pequeña cámara en 5 colores con flash automático y que produce imágenes de 62 x 46mm. La famosa Polaroid también ha sacado su Polaroid Snap como híbrido entre las cámaras instantáneas, la tecnología moderna de la era digital y el diseño nostálgico, añadiendo un sistema de revelado fotosensible y ecológico, que no emplea cartuchos de tinta.

Las cámaras retro más queridas

Las cámaras de fotografía antiguas más codiciadas en estos momentos destacan por su valor simbólico, por haber sido los modelos responsables de miles de producciones artísticas hace varias décadas y por encarnar la magia de lo analógico, de la opción manual a la hora de realizar imágenes.

Algunas de las cámaras de fotos vintage más conocidas son la Canon EOS-1N, que data del 1987 y para la que sirven las lentes de las Canon actuales o las hermosas leica de Serie-R, creadas a partir de 1964 y que actualmente tienen precio de coleccionista. Destacan por sus espectaculares disparadores mecánicos, junto a las Leica M2 o M7, un lujo del baúl de los recuerdos fotográficos.

También brilla en el olimpo de los amantes de lo vintage el modelo de  la pequeña y compacta Fujifilm GA645 -que acepta negativos de 120/220 y tiene una lente equivalente a 37mm- con flash incorporado o los diversos modelos de fotografía instantánea de Polaroid, cuyo modelo más famoso fue la SX-70  -actualmente se estima que más de 300 millones de ejemplares todavía- funcionan.

En el año 2008, cuando se anunció el cierre de los míticos carretes, los fanáticos de las cámaras vintage se sintieron huérfanos, por lo que surgió The impossible project, una empresa que produce todo tipo de complementos relacionados con las míticas Polaroid. En la era de lo inmediato, de Instagram y Pinterest, de Dropbox y Facebook, todavía queda un hueco para los nostálgicos de la fotografía retro.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.