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El asteroide ‘calavera’ volverá a pasar cerca de nuestro planeta

Escrito por Marcos Merino

En 2015 el asteroide 2015 TB145 se acercó a tan sólo 486.000 km de la Tierra en la Víspera de Todos los Santos, por lo que fue rebautizado como el asteroide de Halloween.

El 10 de octubre de 2015, los investigadores del telescopio Pan-STARRS en Hawái (EEUU) descubrían un nuevo asteroide de 650 metros de diámetro, que bautizarían como 2015 TB145 y que enseguida atrajo el interés de la NASA (y de científicos de todo el mundo) una vez comprobaron que, durante la noche de Halloween de aquel año, pasaría muy cerca de nuestro planeta: a tan sólo 486.000 km (aproximadamente 1,3 veces la distancia que nos separa de la Luna).

Pero el nuevo asteroide también atrajo la atención de los medios de comunicación generalistas de todo el mundo: para ellos no era “2015 TB145“, sino “el Cometa de la Muerte” o el “Asteroide Calavera”; su singular aspecto (que, bajo ciertas condiciones de iluminación, recuerda sin lugar a dudas al de una calavera humana), combinado con el hecho de que la fecha de su visita a la Tierra coincidiera con festividades dedicadas a los muertos en un gran número de culturas, convirtió a este peculiar cuerpo celeste en un repentino (y fugaz) éxito mediático.

Parece que estamos calculando bien la trayectoria de los asteroides peligrosos

Pero 2015 TB145 no salió despedido al Espacio Exterior: pertenece a los llamados ‘asteroides tipo Apolo’ (uno de los 3 tipos de asteroides, junto a los Amor y los Atón, que permanece siempre en la zona más interior de nuestro Sistema Solar) y en estos tres años ha cruzado las órbitas de Mercurio, Venus y Marte. Pero, ¿por qué volvemos ahora a hablar de él? Porque el siniestro asteroide volverá a aproximarse a nuestro planeta en los próximos días. En este caso no lo hará en una fecha tan señalada (dado que tarda 3,04 años en completar su órbita, llegará 10 días después de Halloween), ni tampoco lo hará desde tan cerca como entonces (ahora se situará a casi 40 millones de km de nosotros, unas 105 veces la distancia media Tierra-Luna).

Es decir, que si ya en 2015 no había que temer ninguna colisión ni efecto alguno sobre la superficie terrestre, ahora mucho menos. “En realidad la aproximación de este año no se considera un paso cercano propiamente dicho, ya que para eso tendría que estar a menos de unas pocas decenas de DL [la unidad de medida equivalente a la distancia entre la Tierra y la Luna], lo que no volverá a ocurrir hasta 2085 y, aun así, no estará tan cerca como en 2015”, según explica Pablo Santos-Sanz, astrónomo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y coautor de un estudio sobre 2015 TB145.

“De todas formas –añade–, aunque ahora las condiciones para las observaciones no sean tan favorables como las de hace tres años, se recogerán nuevos datos sobre este objeto cercano a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés) que pueden ayudar a conocerlo mejor. Su poco brillo y lejanía hace que esta vez solo sea visible con telescopios grandes, como los de rastreo rutinarios de la NASA o la ESA”.

Vía | Agencia Sinc

Imagen | A PENAS/SINC/NAIC-ARECIBO/NSF

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Diseñador web y docente de educación no formal, imparte cursos de informática en el medio rural porque las brechas están para cerrarlas. Desde que le nombraron director de la revista de su colegio, no ha dejado de escribir.