Ciber Cultura

Los drones comerciales, al servicio de su majestad Hollywood

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Escrito por Rafael Claudín

Seis productoras de Estados Unidos consiguen un permiso especial para poder rodar utilizando drones para las tomas aéreas.

Ha hecho falta un serio trabajo de lobbying por parte de la poderosa Motion Picture Industry of America para que la FAA (Federal Aviation Admnistration) se decida a aprobar el uso de drones en los rodajes de cine, bajo ciertas condiciones y apenas para un puñado de productoras: Astraeus Aerial, Aerial MOB, HeliVideo Productions, Pictorvision Inc, RC Pro Productions Consulting/Vortex Aerial y Snaproll Media.

Un listado del que se ha quedado fuera Flying-Cam, responsable precisamente de algunas tomas aéreas de Skyfall, una de las últimas entregas de la saga de James Bond. Quizá su trabajo no le gustó a los responsables de la FAA, que han pedido más información a la compañía para poder darle su correspondiente permiso. ¿En qué condiciones permiten el uso de los drones?

Para empezar, sus operarios tendrán que tener certificados de piloto privado y los drones siempre permanecerán alcance de la vista. Tendrán que estar siempre, además, en una “zona estéril”, esto es, aislados de zonas en las que podrían colisionar con otros vehículos aéreos o causar daños personales. Michael Huerta, administrador de la FAA citado por The Verge, señala que “estas operaciones no supondrán ningún peligro para otros aviones o para personas y propiedades en tierra”.

Mucho trabajo para los reguladores

Las nuevas tecnologías están dando mucho trabajo a las agencias de regulación de Estados Unidos. Desde los coches sin conductor hasta los drones tamaño Boeing de Facebook, tiene que ponerse a elaborar a toda prisa nuevas normativas ante la velocidad con que se popularizan.

El uso de drones en rodajes y vídeos de aficionados lleva un tiempo dando que hablar. Sobre todo delante de un juez, después de diferentes accidentes menores causados por esta práctica y las consecuentes multas y juicios. Uno de ellos, por el uso de un dron para un proyecto universitario sin accidentes de por medio, amenaza con acabar con una prohibición expresa que data de 2007.

Como prohibir resulta polémico y difícil cuando proliferan los drones armados con cámaras, mejor regularlo ofreciendo una vía legal. No sólo eso: la FAA va a financiar seis espacios para la realización de pruebas y para proporcionar las correspondientes licencias de vuelo. Y todavía le queda tarea: para 2015 tendrá que tener lista una normativa para viabilizar el uso de drones de mayor tamaño.

En todo este proceso, resulta fundamental el poderío de Hollywood. El uso de los drones en rodajes abarata considerablemente sus costes y además resulta menos arriesgado para los operadores, lo que finalmente redunda en más ahorro de costes. Razón suficiente para cambiar la norma.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.