Ciber Cultura

DARPA, IBM y las armas de (auto)destrucción masiva

Dispositivo-M.I.
Escrito por Rafael Claudín

La agencia de los desarrollos imposibles pone en las manos de la veterana IBM la creación de un sistema que permita la autodestrucción de la tecnología bélica abandonada en el terreno de combate.

DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), la más aterradora y fascinante agencia del Gobierno americano, no quiere que quede ni rastro de sus tecnologías militares en el terreno de combate. No sea que caiga en manos enemigas y sea peor la cura que la enfermedad. El proyecto, siguiendo el habitual gusto de la agencia por los nombres con gancho, se llama Vanishing Programmable Resources (VAPR), y ha sido otorgado a IBM, que ha recibido una dotación económica de 3,45 millones de dólares para su desarrollo.

El Gigante Azul utilizará un sustrato de cristal que se hará añicos cuando un “detonador o una capa de metal reactivo” reciba una señal externa de radiofrecuencia. Un poco aquello de “Este mensaje se autodestruirá en 5 segundos”, capaz de viajar desde Misión imposible hasta la aplicación Telegram, pero a gran escala.

La web del proyecto indica que “es casi imposible seguir la pista y recuperar cada dispositivo que resulte de una no intencionada acumulación en el ambiente y un potencial uso no autorizado, comprometiendo la propiedad intelectual y la ventaja tecnológica”. Si VAPR cae en manos de la SGAE, podemos ir preparándonos para un sistema DRM mucho más agresivo.

Quizá la propiedad intelectual sea de mención obligatoria, pero lo que realmente preocupa a DARPA es la ventaja tecnológica. Es poco probable que el ejército entre en un juicio por patentes con el enemigo, pero sí son una preocupación real esos pequeños detalles como el helicóptero abandonado durante el ataque de los SEAL para matar a Bin Laden, como recuerda Ars Technica.

No deja de ser irónico, en todo caso, que la compañía que se ha hecho con el contrato sea IBM. La empresa que dio involuntariamente su nombre a HAL 9000, la máquina que no quería morir en 2001, una odisea en el espacio, es la encargada de crear una tecnología con claras tendencias suicidas.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.