Ciber Cultura

Cómo los medios plantarán cara a la revolución digital

medios-comunicacion-revolucion-digital
Escrito por Ana Muñoz

Los medios de comunicación están pasando por una especie de adolescencia. Te contamos cómo le plantarán cara a la revolución digital, que se encuentra a la vuelta de la esquina.

La caída de las ventas y la publicidad ha propiciado que, cada vez, las redacciones sean más pequeñas. Por eso, hasta las marcas más grandes y longevas han tenido que reinventarse.

El sector de los medios de comunicación se ha visto afectado desde la crisis, y mientras que unos se han mantenido fieles a su estilo, estrategia y contenido, otras publicaciones han estado experimentando distintas formas de sacar rentabilidad a su producto. Uno de los casos más populares ha sido The New York Times, que ha estado probando distintos modelos de negocio para adaptarse a la revolución digital.

Pero, ¿Y el resto de medios? ¿Cómo se adaptarán a esta nueva forma de comunicación? ¿Qué es lo que harán para que su público no se vaya a la competencia?

Retos y oportunidades

Antes de la expansión digital, los editores y los medios tenían un público cautivo. Los espectadores estaban limitados a unos cuantos canales de TV y, si querían ampliar información, siempre les quedaban los periódicos en papel.

Cuanto mayor fuera su audiencia, más publicidad tenían estas compañías (y más cara podían ponerla). Sin embargo, esto ha quedado en el olvido. Hoy en día, los usuarios tienen acceso a Internet las 24 horas, y si quieren ampliar conocimientos sobre un tipo de información, sólo tienen que buscarlo en Google.

De hecho, según un estudio, un 63% de los usuarios de Facebook y Twitter afirman que se informan a través de las redes sociales. Además, estos internautas acceden a un contenido de lo más variado. Debido a la gran competencia, los medios están obligados a poner titulares llamativos y de una extensión limitada si quieren que la gente haga “click” en esas noticias. Si a esto le sumamos que las limitaciones geográficas se han difuminado, tenemos el cocktail perfecto.

Por lo tanto, estamos viendo un auge del clickbait como nunca antes lo habíamos visto. ¿O es que no nos topamos todos los días con titulares del tipo “Las 20 fotos más llamativas de la historia, la 7 no te la creerías”. Aquí entra en juego también el contenido vídeo, un formato mucho más fácil de digerir por las nuevas generaciones.

De hecho, en Internet por encima de todo prima el entretenimiento. Mientras el usuario disfrute del contenido, la calidad, a veces, brilla por su ausencia. Sin embargo, este tipo de “información” no va a desaparecer, por lo que los medios tendrán que adaptarse a esta revolución digital.

A pesar de ello hay que ser optimistas y pensar que estos cambios conducirán a una evolución de la industria, en lugar a su desaparición.

Por ejemplo, The New York Times tiene algunas ediciones de su periódico en varios idiomas, por lo que aprovecha ese filón de la no limitación geográfica. Y es que ahora vivimos en un mundo globalizado.

Monetización

Todo esto que hemos contado anteriormente de la calidad del contenido es perfecto, pero los medios no dejan de ser empresas y, por eso, tienen que buscar la forma de monetizar el contenido en la revolución digital.

Hay que tener en cuenta que los editores tienen que realizar contenidos para una generación de jóvenes. Según un estudio, los usuarios de 18-24, 25-34 y 35-44 son lectores voraces de periódicos digitales. A pesar de que el formato corto sea una información que tiene muchos “clicks”, los contenidos que más se comparten por redes sociales son los que superan las más de 3.000 palabras.

Esto es una gran noticia para los editores, ya que los anunciantes tendrán que pagar más por los artículos extensos y de calidad. Y es que los contenidos patrocinados no son incompatibles con los post informativos, ya que se les pueden añadir distintos formatos (vídeo, galería, infografía) y ser especialmente completos e interesantes. Todo ello conlleva un mayor esfuerzo por parte del periodista, que se traduce en una mayor inversión por parte de las marcas.

redes sociales

Además, este tipo de contenidos son más fáciles de viralizar y de compartir en redes que el clásico anuncio en un periódico. Por eso hay que añadir que la unión entre el “print” y el “online”, ya debería ser un hecho en cualquier redacción.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que los branded content tradicionales no van a desaparecer. Por un lado tendremos los contenidos de formato corto, destinados a noticias puntuales y a marcas con poco presupuesto; por otro, habrá reportajes en profundidad que no sólo harán rentable la empresa, sino que también añadirán valor a los lectores.

Finalmente, tampoco debemos olvidarnos de los métodos de pago por suscribirse a un medio. Esto les funcionará a las marcas grandes, ya que tienen un público fijo que siempre estará dispuesto a pagar por contenido premium.

El futuro

Entonces, ¿Cómo se plantea el futuro? Obviamente habrá grandes cambios. De hecho, debemos estar pendientes de los movimientos de compañías como Facebook, Google o Amazon.

Por ejemplo, la compañía de Mark Zuckerberg ya permite obtener beneficios a través de su plataforma gracias a los vídeos. Este cambio se incentivará más a medida que pase el tiempo, y la prueba está en que no son los únicos que apuestan por este tipo de formato.

cambio-medio-comunicacion

Por su parte, Google y su servicio de publicidad programática no para de crecer.

Así que es cierto que, con esta revolución digital, los medios de comunicación están en una transición complicada, pero no imposible de superar.

El clickbait seguirá existiendo, y las noticias de poca calidad también, pero se combinarán con contenido premium que hará que el periodismo tenga su razón de ser.

Vía | TechRunch

Sobre el autor de este artículo

Ana Muñoz

Licenciada en Periodismo. Tecnoadicta, apasionada por los wearables y las pelis de superhéroes.