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Cómo elegir música para concentrarte y ser productivo, según la ciencia

Cómo elegir música para concetrarte y ser productivo, según la ciencia

Diversos estudios científicos nos aportan pistas para poder completar una lista de reproducción cuyas canciones estimulen la productividad, la concentración o la constancia a la hora de llevar un proyecto a cabo. Dale a play a este artículo y descubre qué música te conviene.

Concentrarse rápidamente y tener un elevado rendimiento es la piedra filosofal para trabajar, iniciar proyectos personales o impulsar un negocio propio. Para lograrlo existen desde aplicaciones móviles especializadas a métodos con muchas décadas a sus espaldas como la técnica Pomodoro o el famoso Kanban o estrategias originales capaces de prender la llama de la productividad. Sin embargo, existe una poderosa herramienta que hace casi milagros desde tus oídos, desenvolviendo un potente estímulo adicional para estudiar, trabajar o crear: la música. 

En otras ocasiones ya hemos subrayado las bondades de la música como arma para una profunda relajación o como banda sonora para mejorar la productividad laboral en la oficina. ¡Incluso te hemos revelado experimentos que afirman que escuchar ciertas canciones te hace mejor persona!

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Si tú también quieres valerte de la música para ser más productivo cabe destacar dos apuntes: tener sonido de fondo ofrece ventajas comprobadas para mejorar tu atención y concentración, pero no sirve cualquier tipo de música, sino que aquello que selecciones para tu lista de reproducción incidirá en la eficacia de tus resultados.

Los cerebros humanos responden a la música, tanto si somos conscientes de ello como si no. Por ejemplo, un interesante estudio publicado en 2016 revela que los cerebros recogen el ritmo de la música sin ninguna atención consciente. Así, aunque estés distraído es posible que los dedos de tus pies se muevan al compás de la canción que está sonando de fondo. Dependiendo de tus intenciones, te contamos qué dice la ciencia sobre la música precisa para desarrollar cada tarea.

Cómo lograr que la música te ayude a realizar mejor las tareas

  • Para ahogar el sonido ambiental: Si estás en un bar, en un espacio de coworking o en una oficina ruidosa, las investigaciones apuntan a que los sonidos propios de la naturaleza son ideales para enmascarar el ruido ambiental. Otro estudio muestra que en las oficinas de planta abierta -al estilo colmena-, emplear sonidos naturales sirve para engañarás a tu cerebro, haciendo que se “teletransporte” al entorno exterior y a los parajes naturales.
  • Ritmos predecibles para concentrarse en la tarea: Si necesitas absoluta concentración y rendir en el tiempo, no es recomendable poner música especialmente innovadora o ese disco de tu artista favorito que todavía no has escuchado. Cualquier pieza que contenga un elemento de distracción -ya sea emoción, novedad, interés o disgusto- es una mala idea ya que el cerebro humano tiene muchas reacciones diferentes a los estímulos, y no le resultará fácil enfocarse si le proporcionas música que provoque una multitud de sentimientos o pensamientos. La novedad es un problema, ya que cuando hay patrones o ritmos percibidos como “desordenados” comenzamos a prestarles más atención de la cuenta, tal y como muestra este estudio
  • Adiós a las letras desconocidas o demasiado emocionales: Si la letra es nueva lo habitual es que la mente la intente seguir para descifrar su significado. Por otro lado, la música asociada a recuerdos o con demasiada carga emocional también distrae, condicionando el estado de ánimo.
  • Lista de viejos favoritos, la mejor apuesta: La mejor apuesta para aumentar tu productividad, según una investigación de la Sociedad Británica de Psicología en 2012, es una lista de reproducción de viejos favoritos, independientemente de su género musical. Para la investigación, evaluaron a un grupo de atletas y midieron su rendimiento después de una dosis de su música favorita, descubriendo que su resistencia y esfuerzo aumentaban en las sesiones de entrenamiento. La música bloqueaba otras fuentes de distracción auditiva y también reducía el estrés, con la ventaja de no proporcionar ninguna distracción interna. Al conocer las palabras y predecir el ritmo, los atletas respondieron a estas canciones caracterizadas por la familiaridad y comodidad emocional con mayor eficiencia y rendimiento.

Fuente | Bustle

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.