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Cómo cambió el consumo de música en 2014

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Escrito por Marcos Merino

Un nuevo estudio de Nielsen analiza el ascenso del ‘streaming’ y los eventos en vivo (y la pervivencia del vinilo y la radio) entre los consumidores de EEUU.

Según el estudio ‘Music 360 2014’ de Nielsen, el 93% de la población estadounidense escucha música, pasando una media de más de 25 horas oyendo sus canciones favoritas y prefiriendo esta actividad antes que ver la TV (75% frente a un 73%). La gran diferencia con respecto a la forma de escuchar música en el pasado es que en la mayor parte de los casos se hace individualmente y con cascos, frecuentemente mientras se pasea o se realizan actividades deportivas.

‘Streaming’, móvil y radio

Los estadounidenses escucharon 164.000 millones de pistas a la carta en plataformas de audio y vídeo a lo largo de 2014, 58.000 millones más que el año anterior. En una semana normal, el 67% de los aficionados a la música recurren a la creciente cartera de streaming (en la semana entre el 3 y el 9 de noviembre, se llegaron a superar los 4.000 millones de streamings).

El 18% de los consumidores de música digital online o mediante dispositivo móvil ha comprado una canción durante la escucha por streaming de ésta. Además, el 39% de los propietarios de smartphone han comprado música desde sus dispositivos en 2014, frente al 34% de 2013.

La radio sigue siendo la principal plataforma de consumo musical: el 59% de los oyentes de música utilizan una combinación de AM/FM y radio en streaming para sintonizar con sus artistias y grupos favoritos cada semana. Otras plataformas populares son las propias bibliotecas de los consumidores (48%), las plataformas de música en streaming a demanda como Spotify, Youtube o Vevo (41%) y los servicios de música en streaming comisariado como Pandora o iTunes Radio (36%).

Compras físicas y eventos en vivo

De media, el consumidor estadounidense gasta 109 dólares al año en música. ¿Pero… en qué los gasta? La explosión del formato streaming coincidió, por ejemplo, con un nuevo aumento de las ventas de vinilos (de 6,1 millones en 2013 a 9,2 en 2014, y ya van 9 años seguidos de aumentos), en detrimento de CD y casettes, certificando así un panorama de fragmentación de los soportes musicales. También están viviendo un notable impulso los eventos musicales en vivo, que ya representan casi la mitad del gasto en música a lo largo del año.

Pero, a pesar de todo el despegue de eventos y festivales, el núcleo del debate público sobre la música sigue estando en las canciones y los álbumes. Y en este campo, los noticias son contradictorias: en general, las ventas de discos físicos se redujeron, pero también se detectaron nichos de mercado prometedores (las ventas físicas a través de vías no tradicionales, como Internet, aumentaron en un 5%). Además, fue la primera vez desde 2005 en que dos lanzamientos individuales vendieron más de 3,5 millones de unidades: 1989 de Taylor Swift, y la banda sonora de Frozen.

Los datos de este estudio provienen de dos fuentes: los datos de ventas de música, recogidos entre el día 30 diciembre de 2013 y el 28 de diciembre de 2014 y un estudio de mercado realizado entre los meses de agosto y septiembre de 2014, entre 2581 consumidores estadounidenses mayores de 13 años.

Vía | Nielsen

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Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.