Ciber Cultura

Brecha digital y participación política

Your Vote Counts
Escrito por Marcos Merino

Un tuit de un candidato a las elecciones autonómicas evidencia que muchos políticos no son conscientes aún del problema que constituye la brecha digital.

Pues no me lo había planteado, pero hay gente diciéndome que quiere votar pero no tiene móvil o e-mail. Esto hay que mirárselo urgente”.

El comentario anterior lo tuiteaba la madrugada del pasado viernes Ramón Espinar, candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid por Podemos, en referencia a los procesos de votación internos de su propia formación… la cual viene haciendo gala desde su nacimiento hace un año de su apuesta por Internet, tanto para llegar al electorado a través de las redes sociales, como para proporcionar un cauce de participación a las bases. Esto, unido a su discurso en pro de los marginados por la actual crisis, hace aún más incomprensible que sus candidatos no hayan oído hablar de la brecha digital y que sus normas internas no tengan en cuenta a las personas excluidas del uso de la tecnología bien por razones de edad, bien por razones socioeconómicas (y así se lo hicieron saber a Espinar varios tuiteros a lo largo de la noche).

O, si lo pensamos bien, lo explica a la perfección:

¿Qué es la brecha digital?

Pero… ¿a qué llamamos ‘brecha digital’? Si consultamos la Wikipedia, veremos que según Eurostat, la brecha digital consiste en la “distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios ofrecidos por la WWW, y aquellos que están excluidos de estos servicios“. El término haría referencia a las diferencias entre grupos sociales en base a su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz y/o para acceder a contenidos digitales de calidad, debido a los distintos niveles de alfabetización y problemas de accesibilidad a la tecnología.

Factores socioeconómicos

¿Y cómo afecta esto a los españoles? Pues según el último informe “Perfil Sociodemográfico de los Internautas” (2014) elaborado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), la renta familiar se muestra como uno de los factores más determinantes, puesto que un 95,5% de los hogares con una renta neta superior a los 3000 euros al mes accede semanalmente a Internet, mientras que el porcentaje baja a la mitad (49,5%) en el caso de las familias con ingresos en torno a los 900 euros al mes. También son apreciables brechas digitales en base a la edad y el nivel educativo. Así, prácticamente todos los españoles entre 16 y 24 años han usado Internet alguna vez (98,5%) y el 65,8% de esa franja accede a Internet todas las semanas, actividad que sólo lleva a cabo el 18,9% de la población entre 65 y 74 años. Porcentajes similares a los que encontramos si comparamos el acceso semanal a la Red de universitarios (93,4%) y personas con educación primaria (20%).

Efecto sobre la participación política

Si pasamos a investigar el efecto de la brecha digital sobre la actividad política, encontramos un informe publicado hace unos meses por la Fundación Alternativas (“La desigualdad digital, ¿una nueva fuente de desigualdad política?“) que concluye que “no todos los usuarios de Internet tienen la misma capacidad para explotar los recursos que ofrecen las TIC, y esta desigualdad digital se traslada a la esfera política: aquellos que son más hábiles en Internet son más capaces de realizar actividades políticas en la red y fuera de ella“.

Marta Cantijoch, profesora de Ciencia Política en la Universidad de Manchester y autora del estudio, valoraba así los resultados del mismo: “Una lectura pesimista de estos resultados nos alerta de la perpetuación de ciertas desigualdades políticas en la esfera digital con consecuencias sobre la igualdad de oportunidades políticas y la representación igualitaria de todos los sectores de la población”, sin embargo, los análisis también muestran que “grupos tradicionalmente desfavorecidos –las mujeres, las personas de edad más avanzada y los grupos de menor poder adquisitivo– están accediendo gracias a las nuevas tecnologías a nuevos recursos políticos que unas décadas atrás simplemente no estaban disponibles”.

faltImágenes | Renee Silverman y Fundación Alternativas

 

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.