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Desmontando 9 falsos mitos sobre el chocolate

Desmenuzamos nueve mitos en torno al chocolate

La ambivalencia y la polémica están ligadas al chocolate, un producto alimenticio que nos encanta devorar pero bajo el que históricamente han pesado numerosos mitos y tópicos, tanto positivos como negativos. Hoy, desmentimos algunos de ellos.

A nadie le amarga un dulce, pero desde su llegada y popularización de su consumo, numerosas leyendas han salpicado el chocolate. Algunas de ellas le atribuyen propiedades negativas que nos coartan de tomarlo, mientras que otros mitos lo ensalzan otorgándole características inexistentes, casi mágicas.

Hábitos alimenticios saludables avalados por la ciencia

Aunque por su riqueza en compuestos químicos se trata de un producto complejo, se ha comprobado que determinadas creencias sobre el chocolate son ambiguas, equívocas o no tienen todavía una clara demostración. Desde la sección de Consumo Claro de Eldiario.es nos muestran nueve de ellas.

Las leyendas más extendidas en torno al chocolate

  1. Es tan excitante como el café: El chocolate es un alimento compuesto de pasta de cacao y manteca de cacao, al que se le suele añadir leche y azúcar en distintas proporciones. Aunque dicha pasta tiene es más rica en hidratos de carbono y otros compuestos químicos como la teobromina, muy similar a la cafeína y de efectos estimulantes, su potencial excitante es mucho más suave que la cafeína. De hecho, se precisarían entre 250 gramos y un kilo de chocolate para conseguir el equivalente a una pequeña taza de café. 
  2. Es un buen antioxidante: La Autoridad Europea Alimentaria (EFSA), que en un meta estudio de 2013 no encontró relación entre la ingesta de chocolate y la protección de las sustancias del torrente sanguíneo susceptibles de oxidación. Aunque en el cacao es abundan flavonoides -compuestos antioxidantes naturales-, pero al parecer su acción no es tan pronunciada como se cree. El consumo de chocolate negro es de todos modos recomendables -con un máximo de diez gramos diarios- para la dilatación de los vasos sanguíneos.
  3. El chocolate negro no engorda; El chocolate negro tiene menos calorías que los elaborados industriales. Pese a ello, su densidad calórica sigue siendo elevada debido a su composición formada por aceite vegetal, la manteca de cacao, y pasta de cacao.
  4. Incrementa el colesterol malo: La manteca de cacao contiene ácido esteárico, algo menos de ácido oleico (33%) y un 25% de ácido palmítico. El oleico es monoinsaturado, procedente del aceite de oliva y saludable. En cuanto a los otros dos, saturados, el esteárico no tiende a acumularse en arterias y el palmítico está presente en una proporción baja respecto a otros alimentos como las grasas animales. Por lo tanto, salvo abuso y sobreingesta, no puede afirmarse que suba el colesterol.
  5. Te salen granos: La asociación entre chocolate y acné es harto conocida, pero errónea. El acné consiste en secreciones grasas de glándulas sebáceas inflamadas. Sin embargo, son productos metabólicos creados por el organismo, no de excedentes de grasa ingerida. Siendo el acné una enfermedad crónica de orígenes genéticos, el chocolate no tendría influencia sobre su aparición. 
  6. El chocolate blanco surge añadiendo más leche: ¡Craso error! Aunque es cierto que este producto contiene más cantidad proporcional de leche, ni siquiera es chocolate propiamente dicho, ya que no contiene pasta de cacao. Si tiene manteca de cacao, azúcar, leche y otros aceites vegetales, en especial de soja. Por ello, es etiquetado como sucedáneo de chocolate. 
  7. Funciona como antidepresivo: Aunque el azúcar causa efecto euforizante, no existen evidencias científicasclaras de que el chocolate pueda emplearse en el tratamiento de la depresión, pese a sus sustancias ligeramente psicoactivas como la feniletilamina y la anandamida, similares al cannabis, pero con proporciones iguales o menores que las que se dan en otros productos como los quesos fermentados.
  8. Genera adicción: Si consideras el chocolate tu droga, bienvenida sea. Lo cierto es que el único elemento que genera adicción es la proporción de azúcar, que incide sobre los niveles de insulina en sangre. El cacao en sí no puede generar dependencia en tu organismo.
  9. Es un producto afrodisíaco: El cacao puede aportarnos una fuente de energía adicional, unido al estómulo de la teobromina y el placer que genera el consumo de azúcar, pero no es un alimento afrodisíaco.

Vía | Eldiario.es

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.