Big Data

Sólo un 4% de las empresas extrae valor de la información, su activo más preciado

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Escrito por Esther Macías

Nunca ha sido más certera que ahora la afirmación de que “la información es poder”. En la era de la sociedad de la información en la que estamos inmersos ésta última se ha convertido en el activo más preciado por todas las empresas. A pesar de ello muy pocas organizaciones saben extraer verdadero valor de los datos: solo un 4% según un informe.

Nunca ha sido más certera que ahora la afirmación de que “la información es poder”. En la era de la sociedad de la información en la que estamos inmersos ésta última se ha convertido en el activo más preciado por todas las empresas. A pesar de ello muy pocas organizaciones saben extraer verdadero valor de los datos: solo un 4% según un informe (llamado ‘Índice del Valor de la Información‘) realizado por PwC a petición de la compañía de custodia y gestión de la información Iron Mountain.

El estudio (para cuya elaboración se entrevistó a 1.800 directivos senior de Europa y Norteamérica de empresas de tamaño medio y grande) arroja datos más que preocupantes en este sentido: el 43% de las empresas europeas y norteamericanas encuestadas obtienen muy poco beneficio tangible de su información, un 23% no extrae absolutamente ninguno y lo peor es que el 36% de las organizaciones ni siquiera tienen las herramientas y las habilidades necesarias para lograr sacar un beneficio de la información.

“Los resultados son claros: muy pocas empresas alcanzan la experiencia en el manejo de la información y aunque algunas creen que su estrategia es adecuada en realidad no están preparadas porque no disponen ni de la capacidad analítica, ni de los medios ni de los dispositivos para extraer valor de los datos”, explica a TICbeat Ignacio Chico, director general de Iron Mountain. En este sentido es curioso que aunque un 72% de los directivos consultados en España, un 67% en Europa y un 75% en Norteamérica consideran que están extrayendo el máximo valor de su información, la realidad es que el 32% de los encuestados en España, el 27% en Europa y 22% en Norteamérica no emplean a analistas de datos para extraer valor de su información. El 23% de todos los encuestados (34% en España, 23% en Europa y 21% en Norteamérica) les faltan habilidades para interpretar sus datos y también el 23% 31% en España, 25% en Europa y 22% en Norteamérica) carecen de habilidades para obtener conocimiento.

Teniendo en cuenta que la puntuación máxima que establece el índice del valor de la información es un 100, las empresas encuestadas logran de media un 50,1. En el caso de España la puntuación obtenida es inferior, de un 46,6 (de hecho, está a la cola de los países encuestados). La cifra obtenida en Europa es de un 47,3 y en Norteamérica de un 52,9.

 

La explicación: sigue habiendo silos de información

Jordi Juan, director del área de Riesgos Tecnológicos en PwC, tiene la clave de esta situación: “Las organizaciones siguen teniendo silos de información. Cada silo es autónomo y no se habla con el resto. Al no tener una visión integral de la información en la empresa es imposible abordar una estrategia global para sacar el máximo partido de los datos”.

Los beneficios que pueden extraerse de la información son muy valiosos: “No solo mejora la productividad de la empresa, sino también la toma de decisiones, la fidelización y captación de clientes y las ventas. Además, con una estrategia adecuada de gestión de la información es posible desarrollar nuevos servicios y productos más adaptados a las necesidades de los clientes actuales o potenciales”, añade el portavoz de PwC.

Obviamente no todas las empresas albergan silos aislados de información. “Esto suele ocurrir en las más antiguas, que acarrean un legacy (infraestructura heredada). Las nuevas ya nacen con una política que da mucho valor a la información. En Estados Unidos hay más de este tipo, por ejemplo las grandes empresas digitales como Facebook o Amazon. De ahí que los datos de Norteamérica salgan mejor parados que los de Europa”.

 

Recomendaciones

¿Cómo remediar, por tanto, esta situación? “Lo primero es involucrar a las personas correctas en el desarrollo de esta estrategia. Lo ideal es que ésta se dirija desde la cúpula de la empresa. Además, de cara a mejorar la toma de decisiones es preciso armarse con más capacidad analítica. Para ello es esencial disponer de los recursos humanos (analistas de datos, etc.) y técnicos (herramientas de TI adecuadas) pertinentes. El hecho de que haya un equilibrio entre el riesgo y la recompensa en la gestión de la información es otro aspecto importante, como también lo es tomar el control sobre la propia información: es decir, qué datos tienes, dónde se encuentran éstos, etc.”, añade Chico.

Disponer de una política adecuada para sacar el máximo partido de la información urge. “Hay que tener en cuenta que en 2017 el número de aparatos conectados a Internet triplicará el número de población mundial. Todo cambia a tal velocidad que las empresas tienen que estar preparadas, transformar su negocio para la tendencia futura”, afirma Juan. “Los hábitos de consumo cambian de forma acelerada. Amazon, por ejemplo, vende 83.000 dólares cada minuto. Es una empresa que tiene los hábitos de sus clientes muy controlados, sabe perfectamente lo que compran y actúa en consecuencia para aumentar el consumo”, apunta Chico. “Aunque la tecnología es esencial para mejorar la gestión de la información la definición estratégica de esta nueva era debe venir del negocio”, sentencia Juan.

 

Imagen: Shutterstock

 

 

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.