Big Data

Por un puñado de vidas: big data en el sector sanitario

La tecnología de big data no solo hace a las empresas más competitivas sino que, aplicada al sector sanitario, es capaz de salvar vidas.

Incluida unánimemente entre las tendencias tecnológicas del año (aunque ya estaba en las de 2012 y 2011) es frecuente leer historias sobre la aplicación de big data a los más diversos sectores, desde curiosidades como la aplicación a la gestión deportiva (la archiconocida hazaña de los Oakland Athletics y su utilización de grandes volúmenes de datos para crear un equipo ganador lowcost ha llegado hasta Hollywood con el mismísimo Bratt Pitt convertido en entrenador analista) hasta excentricidades más recientes como su aplicación a la campaña del presidente Obama cuya agenda se ajustaba a las opiniones de sus seguidores en las redes (según Time con éste análisis lograron descubrir que la celebrity que más voto conseguía entre mujeres de 35 a 50, era George Clooney, aunque yo creo que para adivinar eso tampoco hacía falta tanto análisis…).

Pero no es ni de Bratt ni de George (nada como escribir nombres de famosos para aparecer alto en la indexación de los buscadores) de lo que quería hablar hoy, ni siquiera de las miles de aplicaciones corporativas en sectores tan diversos como la distribución o el consumo, que hacen a empresas de medio mundo mejorar sus resultados gracias al big data. Hoy quería hablarles de su aplicación a sectores donde lo que se trata de salvar no es un puñado de euros (o de dólares que diría Leone) sino vidas. Y es que creo que en un momento como éste, en el que lo público en general, y la sanidad muy en particular son cuestionadas con métricas que solo parecen tener en cuenta el vil metal es interesante entender cómo big data en el sector público y especialmente en la sanidad puede hacer mucho más que conseguir ahorros (aunque según un conocido estudio de Mckinsey la aplicación de big data podría suponer un beneficio de 250.000 millones de euros al sector público europeo o 300.000 millones a la famélica sanidad de los EEUU).

Jaime García Cantero @jaimegcantero es analista independiente y cuenta con más de 10 años de experiencia en reconocidas firmas de análisis y asesoría. Leer más.

 

La historia de Vioxx

Para entender esto me gustaría contarles la historia de Vioxx, un analgésico de última generación desarrollado por Merck que llegó a convertirse en un bestseller de los medicamentos con ventas anuales de más 2.500 millones de dólares. Vioxx era una historia de éxito en el sector farmacútico hasta que una de las primeras aplicaciones de big data en el ámbito de la salud descubrió la verdad sobre el fármaco. Kaiser Permanente, un consorcio sanitario californiano, junto a la U.S. Food and Drug Administration utilizaron técnicas de análisis de datos pioneras en su momento para estudiar la historia clínica de  más de un millón de pacientes tratados con Vioxx y descubrieron que la probabilidad de sufrir un ataque al corazón se triplicaba en dichos pacientes. Vioxx, el exitoso analgésico, estaba matando gente o al menos poniendo en peligro la vida de millones de personas en todo el mundo. El estudio demostró los efectos secundarios del medicamento y consiguió que éste fuera retirado del mercado, ahorrando no dólares ni euros sino enfermedades y muerte.

Si la aplicación de análisis de datos a las historias clínicas de poco más de un millón de ciudadanos pudo salvar miles de vidas, imaginen su potencial aplicado a los más de 50 millones de nuestro país o a los cientos de millones de nuestra “ahorrativa” Europa y después de imaginar, el que quiera que vuelva a pensar en cómo volver a recortar, que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Foto cc Epsos

Sobre el autor de este artículo

Jaime García Cantero

Es analista independiente y cuenta con más de 10 años de experiencia en reconocidas firmas de análisis y asesoría, como IDC en donde desempeñó la labor de Director de análisis o McKinsey en donde fue consultor.