Big Data

“Si no aporta valor el ‘big data’ se puede transformar en un ‘big problem”

Enrique-Serrano_Tinamica-(1)
Escrito por Esther Macías

¿Cuál es el verdadero estatus del ‘big data’ en España? Enrique Serrano, experto en el ámbito de los macrodatos y la inteligencia de negocio, director general de la empresa tecnológica Tinámica y consejero delegado del centro de formación MBIT School, especializado en BI y ‘big data’, aporta luz al respecto.

El concepto de big data, que se refiere al elenco de tecnologías y procesos que las organizaciones deben acometer para almacenar y, sobre todo, explotar el ingente volumen de datos, muy diversos y provenientes de distintas fuentes que se han multiplicado en los últimos años de forma exponencial, está siendo, sin duda, uno de los grandes hypes del momento. Pero ¿cuál es el verdadero estatus del big data? ¿Qué está ocurriendo con los principales proyectos puestos en marcha en España alrededor de este concepto? ¿Cuándo alcanzará la adopción de éste su madurez en el mercado?

Sobre estos aspectos TICbeat ha charlado con un experto en el ámbito de los macrodatos y la inteligencia de negocio como es Enrique Serrano, director general de Tinámica, compañía del Grupo Cognodata y centrada en el mundo de la gestión e inteligencia de los datos, y promotor del centro de formación MBIT School, especializado en business intelligence y big data.

Serrano es un convencido de que “big data será muy beneficioso para todos: para el consumidor porque ve cómo mejoran los servicios que le ofrecen las empresas y organismos públicos, y para las empresas porque incrementan su valor. No obstante, hay riesgos, por ejemplo los asociados a abordar unas malas inversiones o a acometer una invasión de la privacidad personal. Otro gran desafío al que se enfrentan las empresas afrontar este tipo de proyectos de forma que no queden ahogadas en un mar de datos”.

Para ello, asevera el experto, es preciso “cambiar la organización. Big data conlleva trabajar y tomar decisiones en tiempo real y si en las empresas, por ejemplo, se siguen haciendo reuniones de dirección semanales no vamos a ningún sitio”.

Aunque parece que big data se ha colocado entre las prioridades de negocio de las organizaciones de la mayor parte del mundo, al menos según los datos de un reciente estudio realizado por la consultora Gartner, que indica que más del 70% de las compañías han invertido o tienen intenciones de invertir en tecnología de grandes volúmenes de datos en los próximos dos años, la aproximación a los macrodatos tiene que cambiar en el caso de muchas. “Muchos proyectos de big data arrancaron de mano del área de tecnología, impulsados por la oferta de proveedores como SAP, Oracle o IBM, que apostaron por las máquinas de procesamiento en memoria. Pero para que un proyecto de big data triunfe debe estar liderado por Negocio, incluso a nivel de la dirección general de la empresa, y coordinado de forma conjunta entre las áreas de Tecnología, Negocio y Marketing”, afirma Serrano. Afortunadamente, indica éste, en 2014 sí han emergido proyectos impulsados por Negocio. “Muchos ya están teniendo resultados exitosos como los impulsados por BBVA o Caixabank”, reconoce el experto.

 

Para que un proyecto de ‘big data’ triunfe debe estar liderado por Negocio”

 

Claro que también ha habido fracasos, precisamente en muchos de los proyectos promovidos exclusivamente por Tecnología. “Las empresas que lo han sufrido no lo cuentan pero muchos proyectos de big data han fracasado porque no se ha sabido extraer valor. Y se trata de algunas Ibex 35. Hay proyectos de big data que se han parado y esto supone un fracaso grave”, revela el portavoz.

Aunque siempre se dice que las grandes ‘v’ que definen a este concepto se refieren al volumen, la variedad y la velocidad con la que se generan los datos, lo cierto es que la más importante, que hay que añadir, es la relativa al valor que hay que extraer de éstos. “Si no aporta valor el ‘big data’ se puede transformar en un ‘big problem”, sentencia el experto.

 

Hacia otra aproximación del ‘big data’ en 2015

Este año 2015 supondrá un punto de inflexión para los proyectos de big data. “Ahora las empresas tenderán a probar y ver el impacto que estos proyectos tienen para luego implantarlos de forma masiva. Desde luego ahora las empresas son ahora mucho más cautas que antes a la hora de abordar proyectos de este tipo”, afirma Serrano, para quien será clave que Tecnología trabaje de la mano con Negocio para impulsar este tipo de iniciativas. “Claro que estos proyectos exigen cambiar muchas cosas internas en las empresas, desde la arquitectura, el data warehouse… Aunque las grandes empresas suelen tener ya montados potentes sistemas transaccionales no ocurre así con los informacionales. Esto hay que llevarlo a cabo”.

 

El mayor reto para este ejercicio que acaba de arrancar será poner en producción los proyectos que hay en curso”

 

Serrano ve positivo crear, como ya están haciendo muchas grandes corporaciones, centros de competencia de big data. Desde Tinámica han colaborado, de hecho, en la conceptualización de algunos, como el realizado por Enel (Endesa), adjudicado a IBM, entre otros proveedores.

El mayor reto para este ejercicio que acaba de arrancar será, según el portavoz, “poner en producción los proyectos que hay en curso. Ha llegado la hora de materializarlos”. La madurez, añade, llegará en torno a 2017: “Aún quedan dos o tres años para poder decir que todas las grandes compañías tienen proyectos de big data en producción y de éxito”.

‘Big data’ también es para pymes

Aunque tradicionalmente se ha asociado el big data a las grandes corporaciones, que son, por otro lado, las que se enfrentan a un volumen de datos mayor y las que pueden inyectar mayores inversiones a sus tecnologías asociadas, éste es un concepto que puede aplicarse también a la pyme. “La barrera de big data en la pyme se ha roto. Aunque éstas no generen muchos datos sí pueden usar algunas herramientas para mejorar la explotación de información proveniente de diversas fuentes. Big data también tiene sentido en la pyme; ésta le puede sacar incluso más provecho. Muchas ya están acometiendo proyectos de BI o data discovery, que forman parte del concepto de big data. Ya están surgiendo ofertas pensadas para el autoservicio lo que les facilita la adopción”, afirma Serrano.

Claro que para llegar a este punto el segmento pyme debe avanzar mucho aún: “Muchas pymes ni siquiera han oído hablar de este concepto. Hay mucho desconocimiento y, sobre todo, miedo a invertir”.

 

Hay una oportunidad clara de trabajo en torno al ‘big data’ para aquellos profesionales que tengan una mentalidad analítica”

 

Falta de talento especializado

Otro de los grandes escollos que giran alrededor de este segmento es la falta de personal especializado. Precisamente esto llevó a Serrano a idear un centro que formara exclusivamente en BI y big data. “En Tinámica vimos que si queríamos expertos en estas áreas teníamos que acabar formando nosotros a la gente. Mucha ya venía con formación de un fabricante concreto pero lo ideal es que llegaran con una formación global. De ahí que surgiera crear MBIT School, lanzada finalmente en junio de 2014 con un grupo de exalumnos del IESE y apoyada no solo por Cognodata y Tinámica sino también por directivos del BBVA y del Santander a título personal”.

La diferencia de MBIT School frente a otras escuelas que forman en big data es su orientación técnica: “El 70% de la formación que damos es de tipo técnico y el 30% de negocio”. “Hay una oportunidad clara de trabajo en torno al big data para aquellos profesionales que tengan una mentalidad analítica. En nueve meses pueden reciclarse y encontrar empleo en este segmento”, añade el experto, que explica que los científicos de datos deben ser perfiles capaces de visualizar una necesidad de negocio, construir un algoritmo al respecto y echarlo a rodar, de modo que también deben de saber programar. Es una combinación entre matemático, estadístico e informático”.

 

Hay fórmulas para no vulnerar la privacidad de los clientes”

 

El punto oscuro del ‘big data’: la privacidad

Big data conlleva oportunidades y, como veíamos, riesgos. La invasión de la privacidad de las personas (clientes, ciudadanos, etc.) es una de ellas. “Claro que existen riesgos de sobrepasar la LOPD, por ello las empresas deben trabajar con cuidado en el uso de las herramientas del big data. Aquí la legislación es más fuerte respecto a la protección de los datos personales”, señala Serrano.

No obstante, añade, “hay fórmulas para no vulnerar la privacidad de los clientes. Lo ideal es lograr tener siempre el consentimiento de estos. También es útil usar el llamado data masking, que permite a las empresas jugar con los datos de los clientes sin saber quiénes son estos en concreto, sin ponerles cara y ojos. También se puede agregar la información de otra forma…”.

En lo que respecta a los usuarios de aplicaciones gratuitas, deben ser conscientes de que “si éstas no cuestan dinero es porque están pagando el servicio con sus datos”. Un ejemplo son las apps de running o monitorización de la salud cuyos datos pueden caer finalmente en redes de tráfico de datos al que pueden acceder desde aseguradoras a farmacéuticas, pasando por empresas de distribución, etc.”. Por todo ello, finaliza el portavoz, “la seguridad es clave en una estrategia de big data. Muchas empresas, de hecho, ya están creando la figura del data manager o para velar por el ciclo de vida del dato”.

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.