Big Data

Algoritmos de personalidad para detectar a los morosos

Vientos de cambio para la banca online: renovarse o morir
Escrito por Redacción TICbeat

Varias empresas estadounidenses defienden utilizar el Big Data para evaluar la intención que quienes contraen deudas tienen de saldarlas.

“Existe una gran diferencia entre la capacidad de pagar una deuda y la intención de hacerlo. Y si solo se atiende a las circunstancias financieras del deudor, es muy difícil determinar hasta dónde llega la segunda”. Quien habla es Douglas Merrill, fundador y responsable de ZestFinance, una startup de Los Ángeles que utiliza el Big Data para ayudar a los prestamistas a decidir a quién pueden concederle un crédito.

La tesis de esta y otras compañías es que durante 40 años se ha mirado a la dirección equivocada a la hora de evaluar el riesgo de conceder un préstamo, especialmente en el caso de los particulares.

Según recoge Bits, el blog especializado en tecnología de The New York Times, otra empresa californiana que trabaja en este campo, Upstart, ha aprobado en los últimos 15 meses la concesión de créditos por valor de 135 millones de dólares a personas que encajan en esa categoría de la que suelen huir los bancos: los recién licenciados con poca experiencia laboral.

Y su equipo ha tomado esta decisión basándose en aspectos como su historial de notas o si han disfrutado de becas de aprovechamiento académico. Su teoría, sostenida en los datos que han ido recogiendo, es que quien se prepara con más antelación un examen o corrige con más dedicación los deberes mostrará después también mayor disposición a la hora de saldar una deuda contraída. Así que trabajan en algoritmos capaces de detectar la responsabilidad de los sujetos para con sus obligaciones.

Y no todo son las notas. En ZestFinance, por ejemplo, aseguran que tener un teléfono móvil de prepago no es una señal demasiado alentadora si se desea contraer una deuda, ya que los usuarios de este tipo de servicio, que deja menos rastro que un número de contrato, pueden ser más propensos a intentar desaparecer del mapa si las cosas se ponen complicadas.

Merrill, que además de dirigir ZestFinance y de formar parte de Google en el pasado, es doctor en Psicología, está convencido de que un análisis de personalidad sustentado en datos constituye una forma “más justa” de evaluar a potenciales prestatarios y prestatarias que los estándares habituales. Quedan por evaluar cuestiones como la privacidad de los usuarios o la exactitud de los algoritmos, que, al fin y al cabo, no dejan de estar diseñados por seres humanos.

Foto cc: justusbluemer

 

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