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Wazypark: una ‘app’ colaborativa para encontrar aparcamiento en la calle

Wazypark: una ‘app’ colaborativa para encontrar aparcamiento en la calle
Escrito por Manuela Astasio

Emprendedores españoles han creado una aplicación móvil que geolocaliza huecos libres cerca del conductor gracias a la información de otros usuarios.

El del aparcamiento es un problema que existe en todas las ciudades españolas. Algunos estudios sostienen que los conductores de nuestro país pierden una media de 20 minutos diarios buscando sitio. “Es algo tan instaurado en la cultura popular”, explica Carlos Rodríguez, socio fundador de Wazypark, “que quien busca aparcamiento ya no mira a los coches aparcados, sino a los que se están moviendo, para ver con quién tendrá que pelearse por un hueco”.

“En cuanto ves alguien dentro de un coche aparcado le preguntas rápidamente ‘¿te vas’?  Ese ‘¿te vas?’ llevado a la tecnología es Wazypark”, indica a TICbeat. Se trata, efectivamente, de una aplicación móvil, disponible en descarga gratuita para iOS y Android, que geolocaliza a quien la está utilizando y le indica los huecos para aparcar en la vía pública disponibles en las proximidades.

Pero lo más llamativo de Wazypark es de dónde extrae esos datos: de su propia comunidad de usuarios. Son ellos –más de 38.000 desde su lanzamiento el pasado mes de octubre, señala Rodríguez- los que comparten con el resto de conductores los lugares para aparcar que se van quedando libres en la zona, muchas veces, cuando son ellos mismos los que los dejan.

Wazypark: una ‘app’ colaborativa para encontrar aparcamiento en la calleLos usuarios registran su vehículo –coche, moto o bicicleta- en Wazypark cumplimentando algunos datos sobre éste, y entonces se abre un mapa sobre el que la app ubica las plazas de aparcamiento en la calle disponibles en los alrededores, con notas informativas adicionales, aportadas también por los usuarios, como la incidencia de robos a vehículos o la presencia policial en la zona.

España ha sido el punto de partida de esta aplicación, pero Wazypark ya está recibiendo descargas de todo el mundo. “La app puede funcionar en cualquier ciudad del mundo, porque no necesitamos sensores ni acuerdos con ayuntamientos, porque solo nos ocupamos de la vía pública”, comenta Rodríguez. “Registramos más actividad en los entornos urbanos, como es lógico, pero también nos usa mucha gente de zonas rurales”, añade.

En los dos meses de trayectoria de Wazypark, a sus responsables ya les ha dado tiempo a establecer patrones de comportamiento en sus usuarios y a detectar cuál es su prime-time u horario de máxima audiencia. “En los cinturones periféricos de Madrid y Barcelona se produce mucho movimiento a primera hora de la mañana, cuando quienes cogen el tren para ir a trabajar a la ciudad están aparcando en las estaciones de Cercanías, y también por la tarde, cuando vuelven a casa tras su jornada laboral”, apunta.

En vista de la buena acogida de la app, desvela Rodriguez, Wazypark lanzará una nueva versión a mediados de enero de 2015 que, según sus propias palabras “no tendrá nada que ver con la actual a nivel de usabilidad”. Para empezar, en ella, el sistema guiará a los usuarios, como cualquier navegador GPS, al sitio libre, algo que garantizará la comodidad y seguridad de los conductores que lo use. También ampliará la información que los usuarios que publiquen sitios libres puedan agregar a éstos; por ejemplo, si el sitio que dejan libre se encuentra en una zona verde o de estacionamiento regulado.

Y, para verano de 2015, Rodríguez espera que ya estén listas las versiones de Wazypark para coches conectados, gracias a las cuales los usuarios “no tendrán ni que sacar el móvil, pues ésta irá integrada en el salpicadero de sus coches”. “Ya estamos trabajando tanto en Apple como en Android”, señala.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.