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Facebook Messenger genera más dudas y quejas que interés entre los usuarios

Por qué Facebook apuesta por las llamadas de voz

Las redes sociales se hayan llenado en las últimas semanas de quejas y reclamaciones a Facebook pidiendo el retorno de los mensajes privados dentro de la ‘app’ normal de la red social.

Aunque Facebook Messenger está en el mercado desde 2012, no ha sido hasta este mes de agosto cuando se ha encumbrado a lo más alto de las tiendas de aplicaciones, tanto la Google Play de Android como la App Store del iPhone. Y es que, ha sido este mes cuando la popular red social ha decidido obligar a todos sus usuarios a descargar esta app de mensajería si querían seguir usando los mensajes privados de Facebook.

Según Facebook, con Messenger los usuarios podrían obtener una mejor experiencia de uso, con nuevas funcionalidades, mejor rendimiento y más capacidad para interactuar con nuestros contactos. Sin embargo, estas promesas se han quedado, en muchos casos, en saco roto y en otros, simplemente los perjuicios han superado a los beneficios. No es de extrañar, por tanto, que las redes sociales se hayan llenado en las últimas semanas de quejas y reclamaciones a Facebook pidiendo el retorno de los mensajes privados dentro de la app normal de la red social.

¿Por qué una ‘app’ independiente cuando ya estaba integrado?

Esta es la principal cuestión que se plantean los millones de usuarios obligados a dar el paso a Facebook Messenger. No comprenden la razón por la cual tengan que descargar obligatoriamente una app, que recordemos ya cuenta con dos años de vida y un éxito bastante relativo, con la que puedan hacer esencialmente lo que ya venían haciendo con la aplicación de Facebook. Se trata, además, de un software que solicita (al igual que lo hace su hermana mayor) prácticamente todos los permisos disponibles para poder obrar a su antojo en nuestro smartphone.

Dicho de otro modo: no ven el valor que aporta Facebook Messenger frente a los mensajes privados de antaño. En ese sentido, la nueva app independiente incorpora un diseño más orientado a una conversación tipo WhatsApp o Google Hangout que al chat más clásico de Facebook. Asimismo, incluye la posibilidad de seguir nuestras conversaciones por medio de burbujas en el escritorio de nuestro smartphone o tableta, siendo ésta la única funcionalidad que ha sido bien recibida por la mayoría de los usuarios.

Hablando de WhatsApp, también hay aquellos que no comprenden el motivo por el que Facebook, propietaria de la mayor app de comunicación en todo el mundo, obliga a sus usuarios a descargar Facebook Messenger, que en esencia es competencia directa de WhatsApp.

¿Mejor rendimiento? Al parecer no

Facebook promete un mejor rendimiento en los chats a través de Messenger frente a la app tradicional. Sin embargo, no son pocas las personas que reportan problemas de rendimiento en sus terminales, con ‘cuelgues’ y una disminución generalizada de la velocidad de procesamiento del smartphone. No en vano, esta app consume memoria y RAM adicional a la que ya necesitaba la aplicación de Facebook, con lo que se duplican los requerimientos para poder mandar mensajes y poder consultar esta red social frente a lo que veníamos viviendo.

Con todo ello, no han tardado en aparecer por la Red tutoriales y trucos para poder seguir usando los mensajes privados de toda la vida y saltarse esta nueva norma de Facebook. Desde aquellos que recomiendan usar la versión móvil de la web y no la app hasta la propuesta de The Guardian, medio que ha descubierto que si se cancela la descarga de Facebook Messenger hacia la mitad del proceso, el sistema permite seguir usando la función de mensajes privados dentro de la app normal de Facebook.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.