Los usuarios activos de Facebook son más felices

Logo Facebook - ReadWriteWeb en espanolFacebook afirma que las personas que comparten activamente actualizaciones y mensajes en Facebook obtienen una puntuación mayor en los test de evaluación de la felicidad que quienes consumen pasivamente actualizaciones en el sitio. La empresa ha compartido los hallazgos de una encuesta entre los usuarios con referencias cruzadas a datos históricos sobre el uso del sitio por parte de los encuestados.

“Los resultados estaban claros”, afirmaba la empresa. “Cuanto más usa Facebook la gente, mejor se sienten. Tienen mayores niveles en ambos tipos de capital social y se sienten menos solos…

Independientemente de cuánto tiempo pasaran en Facebook los participantes en el estudio, cuántos amigos tuvieran y cuántas historias del flujo de noticias leyeran, los que interactúan directamente con sus amigos son los que alcanzaron los mayores niveles de bienestar”.
Por supuesto, en esto no hay ninguna relación causal que pueda demostrarse, sólo una correlación.

Quienes ya sean inusualmente felices podrían ser más proclives a compartir activamente en Facebook: aún no se ha demostrado que compartir en Facebook nos haga más felices.

Sería posible que todo un mundo de investigadores realizase un análisis más sofisticado si Facebook abriese sus datos. Al no hacerlo, sin duda habrá mercados negros que suplirán las demandas de empresas online con pocos escrúpulos.

El valor de los datos

El análisis de los datos de usuario de Facebook es algo que llevamos años denominando como una enorme oportunidad. Desgraciadamente, el acceso a esos datos sigue estando limitado al propio equipo interno de investigación de la empresa y un grupo muy selecto de colaboradores. Los datos no se comparten públicamente, sólo los resultados ocasionales de los análisis.

Hemos hablado con un investigador de sociología de una gran empresa de tecnología este mes que nos contaba que Facebook antes entregaba los datos de usuario para su estudio siempre que se le pedía.

Actualmente, ahora que Facebook es mucho más grande esto ya no es tan habitual, presumiblemente por las preocupaciones por cuestiones legales.

En 2008 Facebook analizó las conversaciones de sus usuarios para demostrar que podía predecir con precisión cambios en las encuestas de opinión sobre el presidente de EE.UU. Otros han demostrado en determinadas ocasiones algunas observaciones realmente interesantes sobre el estado del mundo basadas en datos rastreados y recogidos en Facebook, pero la empresa utiliza la presión legal para evitar que se compartan en público datos de Facebook en masa por parte de agentes externos.

De un modo similar, Twitter se ha mostrado reticente a dejar que personas externas extraigan grandes cantidades de datos históricos para su análisis. Esta semana la empresa ha donado todo su archivo histórico a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, pero al ver los detalles del acuerdo, parece poco probable que personas ajenas a la institución puedan acceder a los datos programáticamente realizar un análisis serio de las cifras y obtener información sociológica.

Mercados negros

Estamos oyendo a gente susurrar historias sobre un mercado negro de datos de Facebook y Twitter, pero cada vez que alguien no clandestino intenta publicar estos datos, aunque sólo sea a la comunidad de investigación académica, se les silencia. Mientras tanto, empresas sin escrúpulos probablemente tienen el dinero necesario para comprar cualesquiera datos que deseen y violar la privacidad y enviar spam del modo que estas redes temen que se haga si ofrecen los datos legalmente. Comparar esto a una prohibición puede ser una analogía justa, pero Facebook al menos no quiere comentarla con nosotros.

El resultado neto es que tenemos los delitos y las actividades clandestinas de la prohibición porque estamos preocupados por los resultados de compartir los datos legalmente. Salvo que en este caso no estamos hablando de bebidas alcohólicas, como en la prohibición de los años 20, sino de la autoconciencia social a un nivel sin precedentes.

El resultado neto es que tenemos los delitos y las actividades clandestinas de la prohibición porque estamos preocupados por los resultados de compartir los datos legalmente. Salvo que en este caso no estamos hablando de bebidas alcohólicas, como en la prohibición de los años 20, sino de la autoconciencia social a un nivel sin precedentes.

Imaginemos los datos que se podrían recopilar analizando las conversaciones y conexiones que tienen lugar en Facebook, con referencia cruzada con cualquier otro número de conjuntos de datos. La empresa afirma que le preocupa la privacidad de los usuarios, pero varias iniciativas de gran importancia actualmente en activo indican lo contrario.

En la actualidad, lo que se comparte públicamente son las conclusiones del análisis interno de la empresa, y siempre son buenas noticias: por ejemplo, que Facebook es bueno para ti. Una publicidad algo barata.
Por eso esperamos que Facebook realmente abra un torrente de datos de actividad de usuarios en su conferencia de desarrolladores la semana que viene. Se acaba de publicar la programación del evento, y éste se retransmitirá online.

Cada vez que Facebook demuestra poder obtener información significativa del análisis en bloque de sus datos de usuario y hacer referencias cruzadas de estos datos con otros (como una encuesta), no sino más evidencia aún de que el mundo exterior debería poder analizar también los datos. Algunos probablemente lo estén haciendo. ¿Por qué no dar una oportunidad a los buenos?

Original: Marshall Kirkpatrick

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