Análisis Social Media

¿Aceptar el nuevo Facebook supone “pactar con el Diablo”?

FacebookFacebook realmente impresionó en su conferencia de desarrolladores (F8), pero la sensación que flota en el ambiente es: esto da miedo. La empresa desveló sus planes -simples y a la vez potentísimos- para ofrecer personalización instantanea en páginas de todo Internet, anunció una adopción significativa de la web semántica con un chasquido de dedos, revoluciona la relación entre la cookie y el log-in, más que probablemente ha tumbado de un plumazo un colectivo de startups de tecnologías de recomendación que no pueden ofrecer distribución -ya- a 400 millones de personas, popularizó el bookmarking social e hizo que suscribirse a feeds fuera más fácil que nunca. Y puede que haya creado el más importante revulsivo en lo que respecta a las estadísticas de tráfico web en años: estadísticas demográficamente verificadas vinculadas a identidades y personas reales. Había tantas grandes noticias que lo de las estadísticas ni siquiera formó parte de la conferencia principal.

Hay tanta nueva tecnología y está tan fuertemente vinculada con una única y poderosísima compañía que hay razones suficientes para detenerse a considerar las posibles implicaciones. Hay motivos para asustarse. Lo que ofrece Facebook es muy, muy atractivo. Pero no está claro que sea una victoria para la web.

Ahora es claro el motivo por el que Facebook dio un giro de 180 grados en su política de privacidad el pasado diciembre: porque quería usar esa información -antes privada- para hacer social la web. Aun así, parece, la privacidad sigue siendo  importante en este nuevo escenario.

Los desarrolladores de web semántica tienen derecho a estar preocupados por que fuera a ser ignorado el trabajo de décadas, pero el Open Graph Protocol de Facebook parece que será respestuoso con lo realizado anteriormente. Shelley Powers lo define como “un comienzo un poco arduo, pero un comienzo”.

Mark Zuckerberg en la Facebook F8

Los defensores de la portabilidad de datos verán complicado discutir con el hecho de que los usuarios de Facebook podrán ahora exportar sus datos a otro sitio y, por tanto, potencialmente, a otra red social. A pesar de esto, Eric Marcoullier de Gnip ha empezado a twittear sobre el asunto con comentarios como “Por Open (abierto), Zuck se refiere a que está abierto a coger todos tus datos y no darte nada a cambio”.

De un primer vistazo, es dificil desde la perspectiva de un usuario encontrar cualquier cosa criticable en el anuncio de Facebook. Estas críticas sin duda empezarán a conformarse una vez la gente empiece a asumir todas las novedades. De primeras, vamos a tener mucho más Facebook por todas partes en los próximos tiempos, lo que no deja de ser una causa de preocupación. La centralización es peligrosa y Facebook es una empresa joven que ya ha demostrado no tener problemas a la hora de romper su contrato con los usuarios.

Para cientos de millones de personas, Facebook ya era Internet. Esto es probable que sea aún más así en el futuro, gracias a los cambios anunciados hoy. A fin de cuentas, cuando hablamos de redes sociales, mucha gente no se plantea otras opciones. Y esa, para la web, es una posición muy vulnerable en la que situarse.

Original: Marshall Kirkpatrick

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Redacción TICbeat

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