Análisis e-conomía

Cómo lanzar tu StartUp: ¿en Beta o en Privado?

Fotografia - Silencio - ReadWriteWeb en espanolParece que últimamente son menos populares, pero no hace mucho tiempo, las startups “invisibles” eran una tendencia cada vez mayor entre los emprendedores en Internet. Un equipo con una idea grande insistiría en mantener su negocio en secreto para el público e incluso para los inversores hasta el último momento en un intento de eludir a cualquier ladrón de ideas que se mueva rápidamente y pueda lanzarse sobre ellos a copiar su idea. Otros han escogido operar en silencio para crear expectación alrededor de su proyecto misterioso y desconocido. Sin embargo, algunos afirman que el sigilo recorta las oportunidades de una startup de obtener financiación y comentarios de los usuarios, entre otras cosas, así que, ¿existe un modo mejor de actuar?

El inversor y creador de Hunch, Chris Dixon, escribía el martes sobre su idea que en lugar de funcionar en “modo invisible”, las startups deberían intentar “reducir su hype”, un proceso al que voy a denominar “volar por debajo del radar”. Lo llamo así porque “invisible”,  como “bombardero invisible” es un término que implica la capacidad de ser indetectable y virtualmente invisible, mientras que “volar por debajo del radar” significa que somos perfectamente visibles, pero estamos funcionando de un modo estratégico para que no nos detecten.

“Las empresas a las que me refiero… se lanzan públicamente, adquieren usuarios y generan ingresos”, escribe Dixon sobre las startups “con un hype reducido”. “Siguen el modelo de Groupon, según el cual, para cuando la comunidad de VCs y prensa tecnológica se entusiasman con ellos, ya tienen tanto éxito que resulta difícil para la competencia saltarles encima.”

Las startups capaces de volar por debajo del radar tienen todas las ventajas de la invisibilidad sin los costes que conlleva. Al crear un producto estelar sin llamar demasiado la atención y ganarse a un público leal sin hacer filtraciones a la prensa o a inversores de gran envergadura, las startups pueden estar seguras de estar ofreciendo el mejor producto a la vez que se protegen de las empresas que puedan copiarles velozmente.

En lugar de cerrar la empresa a un grupo selecto de individuos, estas startups pueden estar totalmente abiertas a las reacciones del público y las pruebas por parte de los usuarios, además del análisis por parte de los inversores, algo que no sucede con la mayoría de las startups “invisibles”.

“Salvo que tengamos muchísima suerte o nuestro producto sea extremadamente brillante, éste no cumplirá con las necesidades de nuestros clientes hasta que hayamos hablado con ellos sobre él y lo hayamos relanzado varias veces”, escribía Nic Brisbourne, de DFJ Esprit en diciembre del año pasado. “En cuanto a los VCs en especial, el ser invisible no permite que nos informen de si han visto muchas otras startups en nuestro sector, ni hasta qué punto es posible o no que tengamos que cambiar para convertirnos en una inversión atractiva.”

Da la impresión de que los costes superan a los beneficios a la hora de funcionar de forma invisible. En una entrada de 2006 en OnStartups, Dharmes Shah afirmaba que funcionar de forma invisible podría dar a los inversores sin querer la impresión de que la empresa carece de enfoque, compromiso, soluciones o dirección. Así pues, antes de decidir mantener nuestro proyecto súper-secreto bajo siete llaves, podemos considerar la opción de escondernos a la vista de todos volado por debajo del radar.

Original: Chris Cameron

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES