Análisis

¿Sigue siendo viable el modelo freemium para startups?

Ilustracion - Pegatina Free - ReadWriteWeb en espanolEn un correo a su personal, el nuevo CEO de Ning, Jason Rosenthal escribía hace unos días que “Cuando me convertí en CEO hace 30 días, dije que examinaría con detenimiento nuestro negocio. Este proceso ha aportado una verdadera claridad sobre lo que funciona, lo que no, y lo que necesitamos hacer ahora para que Ning sea un éxito”. Con esto ha anunciado que Ning abandonaría su modelo de negocio antiguo y dejaría de dar servicio a los sitios gratuitos de su red. A la vista de esto, ¿es el momento de reevaluar y tomarse con más clama el modelo de freemium para las startups?

El ofrecer servicios gratuitos para un producto además de cuotas premium por funciones avanzadas o especiales, el freemium, lleva años considerándose un modelo de negocio prometedor para las startups: “Regalar nuestro servicio, posiblemente financiado con publicidad, pero quizá no, conseguir un gran número de clientes de forma muy eficiente gracias al boca a boca, redes de referencias, marketing de búsquedas orgánicas, etc., después ofrecer servicios premium de pago de valor añadido o una versión ampliada de nuestro servicio a nuestra base de clientes”.

La Freemium Summit de San Francisco del mes pasado contó con muchas empresas que han sido capaces de aprovechar el modelo freemium con gran éxito, como Evernote, Pandora y Dropbox. En un artículo reciente del New York Times se predecía que Pandora podría alcanzar los 100 millones de dólares en ingresos este año.

No resulta fácil encontrar el equilibrio entre qué ofrecer gratis y qué cobrar. La clave es que la versión gratis tenga lo suficiente como para obtener tráfico y cifras de uso, pero no tanto como para que no haya un incentivo para subir de nivel. Las empresas que usan el modelo freemium necesitan integrar su servicio o producto gratuito en la rutina de otros de un modo tan completo (asegurándose de que esté accesible en su ordenador y teléfono móvil, por ejemplo), que los usuarios lleguen a un punto en que sientan que simplemente deben pagar.

En la nota de prensa en la que anunciaban el cierre de sus servicios gratis, Ning señalaba que el 75% de sus usuarios pagan algún tipo de servicio premium. No sería de extrañar que los anuncios de Ning sean menos representativos del modelo freemium que de la propia empresa. A pesar de más de 210 millones de dólares en financiación de riesgo, Ning ha sido incapaz de desarrollar un negocio sostenible. El anuncio sobre el fin de los Nings gratuitos iba a acompañado de noticias de que el 40% del personal perderían sus empleos: una indicación quizá de que la empresa simplemente tenía demasiados gastos.

No obstante, la noticia sirve como advertencia a aquellas startups que piensen que el modelo freemium es una garantía de éxito. Como escribía David Heinemeier Hansson en una entrada en 37signals, “La atención de los usuarios todavía no paga las facturas”. Aún queda por ver si Ning es capaz de sobrevivir a esta reorganización y obtener unos beneficios, o si también servirá como lección sobre lo que sucede cuando una empresa que utiliza el modelo freemium se deshace de todos esos “gorrones”.

Original: Audrey Watters

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Editorial RWWES