Análisis e-conomía

Por qué crear líderes de pensamiento es mejor que crear blogs de empresa

Fotografia - Pensamiento - ReadWriteWeb-esAhora que las empresas se han apresurado a tener perfiles de Twitter y Facebook y mantener blogs de empresa, ¿no habrá hecho esta avalancha de información que en realidad sea más difícil lograr que se escuche nuestro mensaje?

El consultor de estrategia empresarial y tecnología Stowe Boyd escribió una entrada el jueves en su blog titulada “Líderes de pensamiento: más allá del marketing”, en el que sugiere que el auge de los social media podría estar inmunizándonos contra el marketing. Boyd sugiere que las startups podrían verse beneficiadas si reconsideran cómo posicionarse en Internet para estar en extremo de esa proporción entre señal y ruido en el que realmente se les oye.

Boyd observa que “Incluso en un tiempo de mucho ruido, la gente sigue buscando una guía: siguen necesitando tomar decisiones informadas, y adoptar acciones en su propio nombre o en nombre de sus empresas. Para hacerlo, recurren más que nunca a los individuos y las organizaciones en quienes confían, aquellos que tienen credibilidad y reputaciones labradas con esfuerzo”. Para sacar provecho de esta búsqueda de experiencia, Boyd sugiere que las empresas intenten situar su presencia online menos en términos de marketing y más en términos de liderazgo en el pensamiento.

Boyd afirma que hay tres modos obvios de hacer esto: contratar a un líder de pensamiento. Aliar nuestra empresa con programas innovadores de vanguardia. Y participar activamente en el discurso comunitario dentro de nuestro sector, ya sea mediante publicaciones escritas o mediante charlas.

Sin embargo, puede que éstas no sean opciones viables para las startups. Contratar a un líder de pensamiento probablemente tenga un coste prohibitivo. Como señala Boyd, “Una startup que se pregunte cómo pude destacar en un terreno abarrotado podría simplemente lanzarse y seguir la ruta clásica dentro de los social media: el CEO y/o la gente de marketing escribirán un blog en la página Web de la empresa, y esperarán que la gente lea sus entradas; pagarán por asistir a conferencias, y esperarán poder conseguir un segmento para hablar; e intentarán hacer que la empresa y sus distintos portavoces tengan una posición de gran respeto dentro de la comunidad. Éste es el camino que parecen seguir todas las empresas, así que no es de extrañar que normalmente no tenga resultados destacables.

Boyd sugiere varias alternativas:

  • En lugar de llevar un blog de empresa que hable de lanzamientos de productos y contratación de empleados, es mejor patrocinar un blog sobre nuestra área de negocio. Podemos solicitar entradas de otros líderes de pensamiento dentro de nuestro ámbito y hacer que nuestra directiva también contribuya con entradas. Sin embargo, debemos asegurarnos de ser transparentes con respecto al patrocinio por nuestra empresa.
  • Celebrar nuestro propio evento. En lugar de viajar a una conferencia e intentar conseguir espacios para hablar, podemos organizar nuestros propios eventos. Como en el caso del blog, en lugar de hacer que hable principalmente sobre los productos, servicios y empleados de nuestra empresa, podemos invitar a participar a otros dentro de la comunidad y la industria.
  • Invitar a los líderes de pensamiento dentro de nuestro acampo a participar en nuestra junta consultiva.

Naturalmente, no resulta fácil obtener reconocimiento y respeto como líder de pensamiento. Boyd sí que señala que escoger situarnos como tal requerirá recursos, al igual que sucede con el marketing y el desarrollo de productos. Quizá más aún que en estos casos.

¿Qué opinan los lectores? ¿Alguno cree que ha empezado a agotar las posibilidades tradicionales de social media para startups? ¿Y cree que una startup puede (o debería) concentrarse en convertirse en líder de pensamiento?

Original: Audrey Watters

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Editorial RWWES