Análisis Social Media

Las medias verdades de Mark Zuckerberg

Fotografia - Mark Zuckerberg - ReadWriteWeb-esEl fundador de Facebook Mark Zuckerberg hizo unas declaraciones telefónicas ayer a la prensa en las que anunciaba varios cambios notables en la fluida y controvertida política de privacidad de Facebook. Los cambios eran algo positivo para los usuarios preocupados por su privacidad, pero el tono de Zuckerberg durante la llamada era raro.

Dijo varias cosas que parecían de una veracidad… cuestionable. Éstas eran: que las opciones no se habían cambiado arbitrariamente cuando todo esto comenzó en diciembre, que los cambios no se habían visto impulsados por la publicidad y los intereses empresariales y que Facebook toma sus decisiones basándose no en las críticas, sino en las métricas o en su idea de lo que es correcto.

Captura video Mark Zuckerberg - ReadWriteWeb-es

Arriba: Zuckerberg publicó también un vídeo de 3 minutos

“No hemos cambiado ninguna opción.”

Zuckerberg comenzó la llamada con una larga historia en detalle de la página, su crecimiento y los cambios en su política de privacidad a lo largo del tiempo. Al llegar a la parte de la historia relativa al cambio radical de las opciones de privacidad por defecto en diciembre del año pasado, lo describía así: “Hemos pedido a la gente que reconsidere sus opciones de privacidad, pero no hemos cambiado ninguna opción”.

Quizá fue un desliz, una simplificación excesiva por error de cómo interpreta Zuckerberg las cosas. Desde luego no parece cierto.

En diciembre, a personas que nunca habían cambiado ninguna de sus opciones de privacidad se les cambiaron sus opciones por defecto para compartir mucho más contenido públicamente con todo el mundo. La llamada a replantearse sus opciones era una oportunidad para escoger rechazar los nuevos cambios, pero esas opciones y sus valores por defecto sin duda se han cambiado.

Del mismo modo, varias cosas que se podrían haber mantenido en privado entre amigos de confianza antes de diciembre se volvieron irremediablemente públicas. Las listas de amigos y páginas de intereses a las que estuviésemos suscritos, lo que entonces se llamaba hacerse fan y ahora es “Me gusta” algo, se hicieron públicas permanentemente. La idea de que esta plataforma que permite a millones de personas suscribirse a actualizaciones sindicadas de una larga cola de publicadores (páginas que les gustan) obligase a exponer públicamente estas suscripciones nos parecía una locura.

Los mayores cambios de ayer son la capacidad de escoger que los amigos y las páginas sean privados de nuevo. Sin embargo, decir que no se cambiaron las opciones de los usuarios en diciembre no nos parece sincero.

Que Facebook no cambió la privacidad por cuestiones de negocio

Es muy difícil explicar o entender exactamente por qué Facebook cambió su política de privacidad. Ayer Zuckerberg se esforzó especialmente por enfatizar que no fue en beneficio de los anunciantes, y afirmó que cualquiera que le conozca sabe que ese argumento es absurdo.

Está claro que Zuckerberg tiene una misión personal de cambiar el mundo. Y lo ha cambiado, dramáticamente. Sin embargo, cuando la empresa cambió sus nuevas opciones por defecto, publicamos un largo artículo basado en una entrevista con Barry Schnitt, Director de Comunicaciones Corporativas y Política Pública de Facebook sobre por qué se produjeron los cambios. Schnitt afirmaba, como hacía la empresa en general en aquel momento, que Facebook estaba cambiando para reflejar cómo estaba cambiando el mundo. Dijo que la gente se estaba volviendo más pública y menos privada. Sin embargo, se apoyaba algunos ejemplos extraños.

De aquella conversación extraemos lo siguiente:

“Diez millones de personas se han apuntado a Twitter”, afirmaba Schnitt. “Éste está abierto de par en par. MySpace también lo está”. Le pedí más ejemplos de cómo está cambiando el mundo así. ¿Los reality shows? “Francamente, sí”, afirmó, “los blogs públicos en lugar de diarios privados, mucha más gente comentando en los sitios Web de los periódicos de la que antes escribía cartas al director”.

“Al hacer el mundo más abierto y conectado estamos expandiendo el entendimiento entre las personas y haciendo que éste sea un lugar más empático”, dijo Schnitt. “Y sabemos que cuando los usuarios encuentran a sus amigos, sus amigos les encuentran y saben más sobre el mundo que les rodea, encuentran más valor en el sitio. Desde un punto de vista empresarial, si los usuarios encuentran más valor en el sitio, volverán más y participarán en más actividades. Y os podéis imaginar las consecuencias de esto para el negocio.”

Eso quiere decir anuncios. Tráfico y anuncios. Y empatía y paz mundial.

Tenemos motivos de sobra para creer que el modo más preciso de describir este cambio es así: Facebook quiere cambiar el sitio para que sea más abierto con el fin de producir un cambio cultural y como modo de aumentar el contenido en su sitio, lo que aumenta las páginas vistas y, por tanto, la publicidad.

Hablando en términos amplios, los datos de usuarios visibles son la moneda de cambio de los social media, la materia prima sobre las que se gastan y se ganan fortunas en marketing. ¿Por qué negar eso?

El proceso de pensamiento de Facebook

¿Cómo llegó Facebook a la decisión de hacer los últimos cambios en su política de privacidad? Llegados a un cierto punto en la conversación, Zuckerberg subrayó que la decisión de la empresa ha estado motivada por las cifras. Habló en detalle sobre cómo los usuarios reales, cotidianos, no estaban alucinando con estos cambios en la privacidad. Siguen volviendo al sitio, de hecho lo usan más que nunca, y les preocupa más cómo aparecen las notificaciones de juegos en su flujo de noticias que los debates sobre la privacidad de gurús y perros guardianes. Nos pareció un modo muy desdeñoso de tratar las cuestiones de las que estábamos hablando.

No es que él personalmente crea que la privacidad no es importante… ¡al contrario! Cuando más adelante le preguntamos por qué se tomó la decisión de cambiar la política de nuevo, dijo que la empresa había hecho estos cambios más recientes porque pensaban que era lo correcto.

¿Entonces qué es lo que sucede? ¿Acaso el principal motor de las decisiones de Facebook son las quejas de los jugadores diarios de Farmville, o se trata más de lo que piensa la empresa que es correcto, independientemente de los sentimientos de los usuarios? ¿Evalúa Facebook qué es lo correcto basándose en intereses comerciales, o en un deseo de cambiar el mundo? ¿Están de hecho intentando cambiar el mundo, o simplemente reflejando cómo está cambiando ya el mundo? Llevamos meses oyendo estos argumentos contradictorios, y no queda claro qué está pasando exactamente.

Una cosa está clara: éstas cuestiones son complicadas. Facebook, las redes sociales, Internet, todo ello es complicado. La respuesta de la empresa a la reacción negativa del público simplificando las opciones y el lenguaje en muchos casos está haciendo más opacos sus planes que en general no han cambiado (por defecto = público) y en algunos casos se basa en cosas que no son ciertas.

Sin duda nos gustaría obtener respuestas sinceras, honestas y directas.

Original: Marshall Kirkpatrick

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES