Análisis Tecnología

La mejor empresa pequeña de 2009

Logo Best Little Co.¡Tranquilos, no es Twitter! Como mejor empresa pequeña de 2009 hemos escogido a una cuyo producto lanzado en 2009 rápidamente se ha convertido en un ejemplo eminente de una de las mayores tendencias del año: la Web a Tiempo Real.

Nuestra elección de empresa más prometedora es algo que podría cambiar nuestro modo de buscar en la red.

Ayer anunciamos que Google era nuestra elección de mejor empresa de gran envergadura de 2009, por la innovación de sus productos en 2009. Hoy anunciaremos la mejor empresa pequeña y la más prometedora. Éste es el sexto año que se hace esto en ReadWriteWeb, y muchas de las pequeñas empresas escogidas cada año alcanzan grandes logros más adelante. He aquí es un repaso rápido de los ganadores de otros años:

  • En 2008 escogimos al proveedor de aplicaciones de oficina Zoho como mejor empresa pequeña, y a Brightkite como la más prometedora. Zoho sigue compitiendo en una buena posición contra gigantes del software de oficina como Microsoft y Google. Sin embargo, es justo decir que Brightkite no ha rendido tanto como nos esperábamos, debido en parte a la aparición de Foursquare como “lo próximo” en redes sociales móviles.
  • En 2007, Twitter fue la mejor empresa pequeña; apartándonos de la tradición, afirmamos que “el movimiento del open source” era lo más prometedor. Twitter, por supuesto, creció hasta tener un enorme impacto en la red y los medios.
  • En 2006, YouTube fue la mejor empresa pequeña, y Sharpcast la más prometedora. En octubre de ese año, Google compró YouTube.
  • En 2005, 37Signals fue la mejor empresa pequeña, y Memeorandum (ahora Techmeme) y Digg fueron conjuntamente la más prometedora.
  • En 2004, Ludicorp, creadores de Flickr, fueron la mejor empresa pequeña, y Feedburner la más prometedora. Ambas fueron adquiridas por Yahoo! y Google respectivamente.

Veamos ahora cuál es la mejor empresa pequeña de ReadWriteWeb de 2009. A continuación nombramos a la empresa más prometedora para 2010.

Mejor empresa pequeña de 2009

Logo AardvarkAardvark es un buscador social que combina inteligencia artificial, procesamiento de lenguaje natural y datos de presencia para crear lo que la empresa denomina “la Web a tiempo real de personas”. La empresa se fundó en 2007, pero el producto no se lanzó hasta marzo de 2009 en el evento SXSW. Rápidamente se convirtió en una de las empresas que más mencionamos al hablar de Internet a tiempo real, una de las tendencias más significativas del año.

Pantalla AardvarkSu funcionamiento es el siguiente: podemos hacer a Aardvark cualquier pregunta e intentará encontrar a una persona dentro de nuestros círculos sociales extendidos que sepa sobre ese tema y esté disponible para responder en ese momento. Aardvark facilita estas conversaciones mediante un bot de IM muy educado, una aplicación de iPhone con notificaciones por push, la página Web de la empresa, Twitter o correo electrónico. En lugar de retransmitir nuestra pregunta al flujo de mensajes de todo el mundo, Aardvark entrega la pregunta sólo a personas relevantes que estén disponibles.

A diferencia de Yahoo Answers y servicios similares, Aardvark no tiene un repositorio de preguntas frecuentes. La misión del servicio es la de conseguirnos respuesta actuales procedentes de los expertos dentro de nuestras propias redes sociales. La mayoría de los días obtenemos respuesta al 85% de nuestras consultas.

Aardvark cuenta con un equipo estelar de técnicos de Google y Yahoo, así como inversores de renombre. Ya está cerrando tratos con importantes marcas de tecnología, y se rumorea que está dentro de la lista de adquisiciones de Google. Sea lo que sea lo que suceda con la empresa, los casos prácticos de Aardvark sólo se han empezado a investigar.

En resumen, Aardvark nos ha impresionado mucho este año y ha entrado hasta en tres de nuestras listas de lo mejor de 2009:

Las mejores aplicaciones de consumo

Las mejores aplicaciones a tiempo real

Las mejores aplicaciones de startups

La aplicación para iPhone de Aaardvark también es muy popular entre los redactores de ReadWriteWeb, que la han incluido entre las 5 mejores aplicaciones móviles del año.

La más prometedora: Wolfram|Alpha

Logo Wolfram AlphaWolfram|Alpha se lanzó en mayo y ha terminado llegando a nuestra lista de los 10 mejores productos de consumo del año. También es la que ha despertado más expectación, con la posible excepción de Google Wave.

Inevitablemente, el “motor de conocimiento computacional” de Wolfram Research decepcionó a muchos que esperaban un anti-Google. Sin embargo, Alpha ha creado un nuevo paradigma para los buscadores: en lugar de ofrecernos una lista larga de enlaces, Alpha intenta dar a los usuarios una respuesta basada en información procedente de fuentes fiables. También permite a los usuarios hacer cómputos y cálculos mediante esa información.

Aunque todavía no resulta útil para cualquier usuario, el equipo de Wolfram Alpha ha trabajado duramente por expandir los conocimientos del buscador. Para un usuario ingeniero o científico, Wolfram Alpha puede resultar la aplicación más útil de Internet. Para el resto de nosotros, la capacidad de Alpha de resolver anagramas, agregar cualesquiera datos y decirnos la distancia entre dos ciudades, también resulta útil, aunque no tanto como la capacidad de este servicio de resolver complejos problemas matemáticos. Con todo, estamos convencidos de que veremos lo mejor de este producto en 2010 y más adelante.

Wolfram|Alpha también lanzó en octubre una aplicación para iPhone por 50 dólares (unos 34 euros). Aunque la interfaz de Wolfram Alpha en la red está disponible gratis, la empresa ha insistido en incluir suficientes funciones nuevas en su aplicación móvil como para justificar este precio.

Pantalla Wolfram Alpha

Si la Web 2.0 consistía en crear datos (contenido generado por usuarios, por aprovechar el término más conocido), la siguiente generación de la red consistirá en usar esos datos. Wolfram|Alpha se ha creado con la idea de usar y computar datos, así que creemos que será un producto digno de seguir en 2010.

Sobre el autor de este artículo

Richard MacManus