Análisis Innovación

El Internet de los objetos nos hará más humanos

Logo Widetag - ReadWriteWeb en espanolHemos entrado en una era en la que el coste de los sensores, procesadores y transmisores es tan bajo que rápidamente empieza a resultar rentable introducirlos en todas partes, hasta en la ropa que llevamos. Hasta puede que nuestro cepillo de dientes pronto pueda sentir y comunicar socialmente dónde está y cómo se está utilizando en el espacio y el tiempo. El escritor de ciencia-ficción Bruce Sterling ha acuñado el término “spime” para describir objetos a los que “se puede seguir por el espacio y el tiempo durante la vida útil del objeto”.

David Orban, creador de la aplicación para iPhone WideNoise también ofrece WideSpime, que ayuda a los desarrolladores a crear servicios de recogida de datos masiva para la gestión de éstos a tiempo real de un modo que mantiene la autonomía tanto de éstos como del objeto que los genera.

Al respecto de esta cuestión, Orban comenta que los objetos “… van a formar sus propias redes sociales independientes, que van a ser fundamentalmente incompatibles con la comunicación humana”. Estas nuevas redes de máquinas serán tan redundantes y fiables que quedaremos liberados de la mayoría de nuestras tareas de manejo de las mismas. Podremos ser humanos de nuevo.

Coche con sensores - ReadWriteWeb en espanol

Pronto veremos coches que no se peguen unos a otros porque los sensores de a bordo no lo permitirán. O, ¿qué tal una aspiradora que sepa la porquería que ha dejado el gato y la limpie antes de que veamos el mensaje de administración de nuestra red de máquinas sobre ella? También podríamos imaginar una casa de Internet de objetos que siga nuestras costumbres tan bien que sepa qué habitaciones calentar e iluminar porque esté al tanto de lo que vamos a hacer ese día.

El sueño de Orban es terminar con miles de años de servilismo humano hacia las máquinas porque les enseñaremos no sólo cómo cuidar de sí mismas, sino también cómo cuidar de nosotros.

Pero, ¿y si un día alguien quisiese manipular estos sistemas para obtener beneficios contra la ética? O peor aún, ¿y si estas manipulaciones estuviesen integradas en las nuevas redes de máquinas en las primeras fases? El otro día mencionábamos una presentación de Tim O’Reilly sobre el futuro Internet de los objetos.

En su presentación decía que “cada vez vemos más a los gigantes de Internet aprovechándose y creando una plataforma en la que todos los caminos llevan a ellos. Ahora existe una fuerza compensatoria para la apertura, pero tenemos que tener cuidado, tenemos que se conscientes de ello, tenemos que trabajar por la apertura en esa red”.

Es por esto que Orban resalta la importancia de redes de máquinas autónomas que se creen sobre estándares abiertos. Otro proyecto de Internet de los objetos de código abierto que nos interesa mucho es Pachube (pronunciado patch-bei). Lo que tienen en común WideSpime y Pachube son los mapas globales a tiempo real, que presentan la generación de datos de un modo equitativo y abierto. Puesto que estos proyectos aspiran a un alto nivel de transparencia y adaptabilidad al usuario, puede que tengamos la oportunidad de lograr el sueño de Orban de que todos los operadores de máquinas podamos ser humanos otra vez.

Original: Deane Rimerman

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Editorial RWWES