Análisis e-conomía Tecnología

Internet de los objetos: modelos de negocio

Ilustracion - Sensores en la calleLa consultora McKinsey acaba de publicar un informe sobre el Internet de los objetos, una de las 5 principales tendencias de ReadWriteWeb del año pasado. El informe, disponible gratuitamente para los usuarios que se registren en McKinsey Quarterly, se centra en los “nuevos modelos de negocio basados en los sensores” que aporta el Internet de los objetos.

McKinsey considera dos categorías para las nuevas aplicaciones: “información y análisis” y “automatismo y control”. Muchas de las aplicaciones que se mencionan son para empresas grandes o industrias especializadas (por ejemplo, fabricantes de automóviles). Sin embargo, los consumidores deberían tomar nota también, porque habrá muchos más datos sobre nosotros recorriendo Internet.

McKinsey define el Internet de los objetos como “sensores y actuadores incrustados en objetos físicos […] enlazados mediante redes con y sin cables, que a menudo usan el mismo protocolo de Internet (IP) que conecta a la red”.

Ilustracion - Seguimiento de comprasEn la categoría de “información y análisis”, McKinsey introduce primero el seguimiento de comportamiento. Un ejemplo es el caso de las aseguradoras que instalan sensores de localización en los coches de sus clientes, lo que les permite basar el precio de sus pólizas en “cómo se conduce un coche, además de adónde va”. Otro ejemplo es el uso de sensores en la red de supermercados británica Tesco para capturar el perfil de los usuarios mediante sus tarjetas de socio. Según McKinsey, esto “puede ayudar a cerrar ventas proporcionando información adicional u ofreciendo descuentos en el punto de venta”.

En el aspecto de B2B, McKinsey señala a las empresas que usan sensores para seguir las etiquetas RFID colocadas en productos que recorren las cadenas de suministro. Ya hemos escrito antes sobre las actividades de IBM activities en este mercado.

La siguiente aplicación de información y análisis es la percepción situacional mejorada. Esto es cuando se introducen grandes números de sensores en una infraestructura, como en carreteras y edificios, para poder informar a tiempo real sobre las condiciones ambientales tales como el tiempo o la temperatura que hace.

Las analíticas de decisión por sensores nos muestran lo revolucionarias que pueden ser las tecnologías de sensores, sin que la mayoría de los consumidores se den ni siquiera cuenta. El informe explica que algunos vendedores están estudiando actualmente modos de reunir y procesar datos de los compradores a medida que éstos pasan por las tiendas. Las lecturas de sensores y los vídeos podrán “examinar cuánto tiempo permanecen en mostradores individuales y grabar qué compran finalmente”, datos que, según McKinsey, “ayudarán a incrementar los ingresos optimizando la disposición de la mercancía”.

La segunda mayor categoría de aplicaciones de Internet de los objetos que se menciona en el informe es la de “automatismo y control”. Con esto, McKinsey se refiere a “convertir los datos y el análisis recogidos mediante el Internet de los objetos en instrucciones que se envían de vuelta por la red a los actuadores que a su vez modifican os procesos”.

Ilustracion - cadena de montajeLa primera clase de aplicaciones que aparecen bajo esta categoría es la de optimización de procesos, por ejemplo, para la producción química y líneas de ensamblaje.

La siguiente es la optimización del consumo de recursos, por ejemplo, para las empresas energéticas que ofrecen los llamados “contadores inteligentes”, de manera que los clientes puedan administrar mejor su gasto de energía. Esto resulta especialmente útil para empresas que usan mucha energía a diario, porque pueden “modificar procesos y producción con un uso intensivo de energía y trasladarlos de los períodos de mayor precio por el pico de demanda de energía a las horas más baratas fuera del pico”.

El tercer y último uso práctico del automatismo y el control son los sistemas autónomos complejos, a los que McKinsey llama “el uso más exigente del Internet de los objetos”, porque requiere una detección rápida a tiempo real de condiciones imprevisibles. Por ejemplo, la industria automovilística está creando sistemas capaces de detectar colisiones inminentes y adoptar acciones para evitarlas.

El informe termina diciendo que el Internet de los objetos tiene un gran potencial, pero hay muchos problemas que resolver, incluyendo las cuestiones sobre privacidad, legalidad y el coste de sensores y actuadores. Sin embargo, McKinsey opina que el ahorro en el consumo de energía y la optimización de procesos son “buenos objetivos para empezar” para las empresas que usen el Internet de los objetos.

En general, se trata de un informe esclarecedor y útil para empresas que quieran estudiar las posibles oportunidades de negocio del Internet de los objetos. También pueden examinar nuestro archivo de artículos sobre esta tendencia.

Original: Richard MacManus

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES