Historias de emprendedores y extranjeros en EE.UU.

Si tienes iniciativa empresarial, eres innovador y eres inmigrante, tienes un problema en EE.UU. y tu idea no tiene visos reales de que se materialice en un proyecto real. En estos momentos hay un debate en el estado de Arizona, donde la reforma de las leyes de inmigración tiene dividida a la nación.

Para los emprendedores hay otras leyes, principalmente las referentes a visados de trabajo y obtención de la tarjeta verde, y que requieren de una reforma urgente para que la nación vuelva a estar a la cabeza de la innovación. El jueves pasado, la comunidad tecnológica recordó de nuevo esta necesidad cuando Robert Scoble publicó una entrada de blog y una entrevista en vídeo con una pareja de emprendedores de fuera de Estados Unidos que compartían historias de inmigración diferentes pero igualmente inquietantes.

El primer testimonio nos lo ofrece Aye Moah, nativa de Birmania, una de las naciones más pobres del mundo, que obtuvo la admisión en el Instituto Tecnológico de Massachussets a los nueve meses de descubrir la existencia de éste.

A pesar de ser una de las mejores estudiantes de su país y obtener una puntuación perfecta en el examen de admisión, sus posibilidades de obtener trabajo en Estados Unidos son muy limitadas debido al estado actual de sus leyes de inmigración.

“Incluso si consiguiese un visado de trabajo, probablemente sería de una empresa de gran envergadura que la trataría bastante mal (no paro de oír historias sobre cómo a los inmigrantes se les trata como basura y éstos no se van para no perder su visado de trabajo). Estas leyes son injustas y poco americanas”, escribe Scoble en una apasionada entrada en su blog del jueves por la noche. “Lo que es peor, van en contra de la innovación porque son estas personas inteligentes y con una gran educación quienes crearán las próximas empresas.”

La segunda historia la protagoniza Ronald Mannak, un ejemplo viviente de por qué tantos emprendedores extranjeros quieren ir a Estados Unidos. Según Mannak, las leyes holandesas le hacían responsable de la devolución de una cantidad equivalente a unos 152.000 euros recibidos como inversión de capital de riesgo para una startup que desapareció. Aunque hay cierto debate en los comentarios a la entrada del blog de Scoble sobre estas leyes, el ejemplo de la situación legal de Mannak ilustra una de las principales razones por las que los emprendedores quieren instalarse en Estados Unidos.

El movimiento Startup Visa ya ha estado haciendo presión a los legisladores de Washington para abrir las puertas de esta nación a los emprendedores. Las historias mencionadas por Scoble el jueves son sólo dos de los numerosos ejemplos de la necesidad y la demanda de este tipo de reforma en cuanto a inmigración en Estados Unidos. Cuantos más emprendedores haya, más empresas habrá, lo cual supone más empleos para los estadounidenses. Aunque Moah y Mannak pueden ser dos ejemplos extremos que han terminado por coincidencia ante la cámara de Robert Scoble, sus historias siguen ilustrando cómo Estados Unidos está tirando piedras a su propio tejado en cuestión de expansión para los emprendedores.

Original: Chris Cameron

Traducción: Marco Fernández

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  • horseloverfat

    Estados Unidos, como siempre, un país contradictorio, porque si bien para los emprendedores extranjeros sea un escollo difícil, sigue siendo un destino habitual para los investigadores de todo el mundo.

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