Análisis Social Media

Haz el loco en la red de joven y luego cámbiate el nombre

El CEO de Google Eric Schmidt tiene un modo estupendo de hacer declaraciones públicas que son al mismo tiempo sinceras, heterodoxas, interesantes… y dan algo de miedo. Este fin de semana, el Wall Street Journal publicaba una entrevista con Schmidt que ofrecía fragmentos así sobre diversos temas. Una de sus declaraciones en concreto, que Schmidt opina que os adolescentes deberían poder cambiarse el nombre al llegar a la edad adulta para separarse del registro que Google tiene de sus indiscreciones de juventud, es como para pararse a pensar.

Este mismo mes, Schmidt afirmaba en una conferencia que “la gente no está preparada para la revolución tecnológica que se les viene encima” y que la privacidad absoluta también resultaría ser poco segura en el futuro. Sus últimos comentarios parecen más y menos razonables a la vez.

Qué hay después de la era de las búsquedas

En primer lugar, Schmidt cree que el dominio de las búsquedas dará paso a la tecnología de recomendaciones. Esto es algo que también llevamos años diciendo: que las recomendaciones podrían superar a las búsquedas porque son como las búsquedas que ni siquiera sabíamos que queríamos realizar, ofrecidas automáticamente. Esto requiere mucho estudio de objetivos e inteligencia artificial, ambos puntos fuertes de Google.

“Aún estamos contentos de seguir trabajando en búsquedas, creedme”, afirmaba Schmidt al Journal. “Sin embargo, una idea es que cada vez se hacen más búsquedas en nuestro nombre sin que tengamos que teclear… Realmente creo que la mayoría de la gente no quiere que Google responda a sus preguntas. Quieren que Google les diga lo que deberían hacer a continuación.”

Google y nuestro registro permanente

“No creo que la sociedad comprenda lo que sucede cuando todo está disponible y cualquiera lo puede conocer y registrar todo el tiempo”, afirmaba Schmidt de nuevo en esta entrevista.

Holman Jenkins Jr., miembro de la junta editorial del Wall St. Journal y autor de un intenso artículo de opinión publicado la semana pasada que apoyaba la supuesta desvinculación de Google de la neutralidad de red, resume las declaraciones de Schmidt en la crítica de esta semana:

Predice, al parecer con seriedad, que todos los jóvenes algún día tendrán derecho automáticamente a cambiar de nombre al alcanzar la edad adulta para desvincularse de los comentarios gratuitos de su juventud almacenados en los sitios de social media de sus amigos.

¿Esa es la solución que propone Schmidt al aumento del uso de Internet en nuestras vidas y la disminución de nuestra privacidad, representadas por esta empresa más que por ninguna otra en la historia? Nos parece… de locos. Quizá sólo estaba observando que estas políticas probablemente tomen forma en el futuro. Sin embargo, si lo hacen, la empresa que dirige será la principal responsable de ello.

Quizá los padres deberían empezar a poner a sus hijos nombres a corto plazo entonces, para que se acostumbren menos a ellos. Chavales, guardad vuestro nombre favorito para cuando seáis mayores, porque tendréis que cambiarlo. Lo dice Google.

Quizá incluso sea una buena idea. Sin embargo, probablemente se trate mucho más de una situación de fantasía que considerara que de nada que tenga que ver con la realidad. Ésta demuestra un conocimiento fuera de lo corriente de la privacidad, la libertad, la indiscreción y sus consecuencias: cómo éstas están más vinculadas a la frontera entre la juventud y la edad adulta que la experiencia humana básica. Podríamos un lavarse las manos por parte del CEO de la mayor máquina destructora de privacidad de la historia.

Llevamos tiempo afirmando que quienes estén preocupados por convencer a los jóvenes de tener en cuenta las consecuencias a largo plazo de sus acciones y esperen que las empresas de Internet resuelvan ese problema eterno están siendo injustos. Sin embargo, no puedo evitar cierta indignación ante una sugerencia como la de Schmidt.

¿Qué les parece a los lectores la visión de Schmidt del futuro? ¿Qué supone oír al CEO de Google hacer una sugerencia así sobre la edad adulta, la responsabilidad e Internet?

Original: Marshall Kirkpatrick

Traducción: Marco Fernández

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES