¿Geolocalización en Twitter? No, gracias

Logo Twitter - ReadWriteWeb en espanolTwitter ha anunciado que finalmente incluirá la función de geolocalización, y aunque es cierto que parecen estar haciéndolo bien, tenemos nuestras dudas sobre ella.

Parece que Twitter ha llegado un poco tarde a esta competición, aunque últimamente se ha estado hablando de “guerras de geolocalización”. Ya existen Gowalla, Foursquare, MyTown, BrightKite y más… ¿realmente es necesario que Twitter la incorpore?

En primer lugar, tenemos que decir que nos alegra bastante el método opcional “con posibilidad de echarse atrás en cualquier momento” que ha adoptado Twitter al incluir la localización en su servicio. Los usuarios no sólo tienen que escoger si usar la opción, incluso pueden configurarla para que compruebe cada vez que publiquen un tweet si quieren incluir o no la información de ubicación geográfica. También se puede escoger la especificidad: si queremos incluir las coordenadas exactas de longitud y latitud o simplemente informar a todo el mundo de que estamos en el vecindario.

Así pues, en estos aspectos, felicitamos a Twitter por llevar bien la geolocalización. Ahora vamos a pasar a explicar por qué, sin embargo, no la utilizaremos mucho.

Cuando apareció Twitter por primera vez, se trataba tanto de un protocolo como de un lugar. Es decir, era una página Web, Twitter.com, basada en la estructura del mensaje de 140 caracteres. Aunque durante un tiempo sólo podíamos usar la página, aparte de los mensajes de texto, rápidamente pasamos a usar clientes de terceros que lo hacían todo mucho mejor. Ahora también tenemos aplicaciones para smartphones, aplicaciones Web y aplicaciones de escritorio. En la actualidad, Twitter parece más un protocolo que un lugar.

Ya hemos seguido adelante y hemos trasladado nuestra actividad en Twitter basada en la localización a una parte distinta de nuestro cerebro. Tenemos Gowalla, Foursquare, MyTown y Brightkite. Tenemos nuestra interacción en Twitter en la que simplemente decimos algo y tenemos nuestra interacción en Twitter en la que pretendemos compartir nuestra ubicación. Parece que, para esos momentos en los que queremos compartir nuestra localización de forma útil, ya tenemos un modo, y, como sucede con los clientes de terceros que existen, estas otras aplicaciones ya lo hacen mejor.

Todo esto no quiere decir que incluir datos de geolocalización no sea una gran idea. Podría acompañarse de usos muy interesantes a medida que haya más y más datos de localización disponibles en el flujo de Twitter que puedan usar las aplicaciones externas. Sin embargo, es desafortunado que Twitter haya apostado por la honradez y haya permitido elegir a los usuarios. Para la mayoría de los usuarios conocedores de la tecnología, que son los que más usan Twitter, no estamos seguros de que vayan a escoger incluir sus datos de GPS en la pantalla de inicio. La mayoría de los servicios ya han encontrado un modo de incluir estos datos usando Twitter de la mejor manera: como un simple protocolo de mensajería en el que se basan interacciones muy interesantes. ¿Por qué querríamos que el núcleo del protocolo nos rastrease? Eso sería simplemente lanzar nuestros datos de localización al viento para que los recoja y utilice quien lo desee, y realmente no es esto lo que buscamos. Lo que hace importante a la localización es el contexto.

¿En qué casos nos resultará útil la actividad en Twitter basada en la localización? En situaciones de la vida real como los casos de Haití e Irán. En algunos casos, quizá para bien y quizá para mal. Sin duda debe haber algo que hacer con todos estos datos, pero podemos afirmar una cosa: en nuestros tweets de cada día no vamos a activar el GPS.

Pero ya hemos hablado bastante de nosotros: ¿usarán los lectores la nueva función de geolocalización de Twitter? ¿Dirán sí cuando les pregunte, o ya les basta con compartir su localización con aplicaciones de terceros?

Original: Mike Melanson

Contenidos Relacionados

Top