Análisis

La credibilidad, clave para las startups

Logo WePay - ReadWriteWeb en espanolSolemos recibir mucha información sobre cómo para crear una empresa es necesario tener un verdadero ADN de emprendedor con rasgos como ambición, energía, determinación y, sobre todo, pasión. Sin embargo, se podría decir que éstos son sólo los atributos que suenan bien de entre los que pueden llevarnos al éxito; ¿qué hay de las demás características que no son tan atractivas? Según el co-fundador de WePay, Rich Aberman, para crear una empresa también hace falta cierta arrogancia e ingenuidad, así que aquí están sus consejos para fundar una startup directamente desde la primera línea de los emprendedores.

Aberman y su socio Bill Clerico comenzaron a trabajar en WePay. un sitio que ayuda a grupos y organizaciones a recibir dinero de forma electrónica, en agosto de 2008, y desde entonces han obtenido 2 millones de dólares en financiación tras participar en la incubadora Y Combinator el verano pasado. En entrada de blog reciente, compara el crear una empresa por primera vez con subirse a un ring de boxeo con “el campeón” y pensar que podemos derrotarle, de ahí la arrogancia e ingenuidad; por mucho trabajo que hayamos hecho para prepararnos para este momento, no hay nada que nos prepare para la fuerza del primer puñetazo.

Fotografia - Boxeador - ReadWriteWeb en espanol“El no trabajar a tiempo completo elimina casi toda la credibilidad”, escribe Aberman en el blog de su empresa. “Si tu idea es tan estupenda, ¿por qué no te has comprometido con ella? ¿Por qué debería invertir y arriesgar mi dinero si ni siquiera estás comprometido del todo?”

Para emprendedores primerizos, la credibilidad, añade, es algo crucial. Una de sus claves para tener éxito en la obtención de capital de riesgo es fomentar nuestra credibilidad mediante la fuerza motriz. Como señala Aberman, los inversores no buscan necesariamente las mejores ideas, sino más bien los mejores equipos de emprendedores. Cuando no tenemos una reputación que aportar, el tener una fuerza motriz para nuestro producto genera una credibilidad que puede llamar la atención de los inversores. La fuerza motriz demuestra a los posibles inversores que hay un mercado para nuestra idea: una ventaja que necesitaremos al intentar recabar fondos, especialmente si no estamos en Silicon Valley.

Aberman no tuvo pelos en la lengua al afirmar que “a no ser que formes parte de la elite de Silicon Valley y tengas una fuerza motriz, no vas a conseguir capital de riesgo”, pero se corrigió en los comentarios de su blog y en Twitter. Sin duda, en Silicon Valley hay muchos más recursos en cuanto a financiación, y Aberman señala que obtener capital en otra parte no es del todo imposible, pero que lo que quería decir es que obtenerlo allí es más difícil sin formar parte de “la elite”.

Sus otras sugerencias se centran en la importancia de encontrar un co-fundador técnico apasionado y someterse al hecho de que la adquisición de clientes es un esfuerzo constante cuesta arriba, pero estas ideas, como Aberman admite abiertamente, “se han hecho antes, en múltiples ocasiones, por personas más inteligentes que yo”. El quid de la cuestión parece ser el centrarse en la credibilidad, lo cual genera una cadena lógica similar a una ecuación. El trabajar a tiempo completo en nuestro proyecto y generar una fuerza motriz es el origen de la credibilidad que necesitan las startups primerizas para entrar en “la elite” de la financiación con capital de riesgo, que depende mucho de la reputación.

“¿Cómo consiguen los emprendedores primerizos ganar impulso y recaudar dinero? Crean algo que a la gente le guste y quiera usar”, afirma Aberman. “Si puedes hacer eso, ya sólo tienes que convencer a los vicepresidentes de que eres capaz de seguir haciendo lo que haces.”

Original: Chris Cameron

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Editorial RWWES