Análisis Social Media

Si Gmail y Google Reader fueran públicos como Facebook

Logo FacebookJonathan Swift sugería en su obra Una modesta proposición, que los hijos de los pobres se utilizasen como comida.  Recurrió al extremismo en la retórica para ilustrar lo absurdo de un punto de vista que rechazaba y del que se mofaba.

Para ilustrar lo absurdo de la nueva política de privacidad de Facebook, quiero imaginar una situación ficticia pero análoga: supongamos que Google anunciase que nuestros contactos de Gmail y suscripciones de Google Reader se hicieran visibles públicamente para toda la red. Si no queremos que el mundo sepa con quién nos comunicamos y lo que estamos leyendo, quizá no deberíamos comunicarnos con esas personas ni leer ese contenido. Las herramientas que hemos usado para comunicarnos y leer de forma privada tienen que adaptarse a los tiempos, ¿no es así?

Lo que ha sucedido en Facebook

A mediados de diciembre Facebook comenzó a sugerir a los usuarios que reconsiderasen sus opciones de privacidad en la página. Si los usuarios no habían cambiado sus opciones de privacidad nunca antes, la opción para sus actualizaciones de estado, fotografías, vídeos y contenido compartido se cambiaba a una nueva opción por defecto. Estos datos ya no quedaban visibles sólo para amigos aprobados, sino de forma pública para todo el mundo.

Sin embargo, esta opción por defecto podía evitarse, y los usuarios podían volver a configurar sus opciones como privadas, sólo para amigos.

Otros datos de usuario han pasado de ser privados a ser públicos sin posibilidad de recurso para los usuarios. Las fotografías de perfil, páginas de fan que seguimos y listas de amigos en la red ahora son visibles públicamente, y su visibilidad no se puede limitar. Tras una rápida reacción, la empresa decidió permitir que los usuarios retirasen las listas de amigos de las páginas de perfil accesibles públicamente, pero todavía se puede acceder a ellas mediante programas que las busquen. Ya no se pueden limitar las listas de amigos sólo a los amigos en que confiemos.

La decisión de requerir que las páginas de fan sean públicas es importante, porque así es como los usuarios expresan sus intereses y se suscriben a actualizaciones de organizaciones que les interesan

(Nota al margen: ¿sabían que la mayoría de usuarios que son fans de la página de Facebook ComedyTweet también lo son de la página PornstarTweet?)

¿Por qué ha hecho esto Facebook?

El fundador de la empresa, Mark Zuckerberg, dijo este fin de semana que así es como se mueve el mundo: hacia un funcionamiento más público y menos privado. Afirmaba que la empresa ha meditado hace poco sobre qué configuración aplicaría si se crease por primera vez la página actualmente, y “se lanzó”. Ayer explicábamos por qué no creemos que la decisión esté apoyada por un argumento creíble, por qué la privacidad aún es importante.

Anoche oí una historia sobre un podcast para parejas que tienen problemas para concebir hijos. Algunos usuarios de Facebook han afirmado que no se atrevían a suscribirse a las actualizaciones de este programa como fans en Facebook porque no quieren que sus amigos sepan que necesitan ayuda para tener un hijo. Ya no hay opción de ser fan, pero de forma discreta. Esta clase de historias probablemente sean mucho más comunes de lo que podamos pensar.

Pensemos ahora en cómo sería si estos mismos cambios se hiciesen en otras tecnologías que muchos de nosotros utilizamos.

¡Hagamos públicos los contactos de Gmail y las suscripciones de Google Reader!

Puede que nos hayamos registrado en Gmail y Google Reader porque hemos pensado que serían modos eficaces, privados y seguros de comunicarnos con otras personas y suscribirnos a noticias de interés, pero nos equivocábamos si creíamos que esa información no se iba a hacer pública algún día.

¿Acaso no sabemos que la privacidad en Internet es una ilusión? ¿Acaso no sabemos el poco dinero que ganar Google con Gmail y Google Reader dejando nuestros datos en privado? ¿Qué es eso de que usamos Twitter para comunicarnos con la gente públicamente y Gmail para hacerlo en privado? ¿No nos hemos dado cuenta de lo poco que se habla en televisión sobre Gmail actualmente? ¿Qué otra cosa puede hacer un servicio online?

Realmente es un indicio de los tiempos que corren. Cada vez se escriben más blogs, e incluso puede que tengamos un blog público en Blogger.com. Esto es la prueba clara de que ha llegado el momento de que nuestras suscripciones y contactos también sean públicos.

Google Reader y Gmail son mucho más pequeños que Facebook; Gmail tiene la mitad de usuarios que Facebook. Google Reader es más pequeño aún. Ahora nuestros contactos y suscripciones en Facebook son públicos. Está claro que la sociedad avanza en esta dirección.

Si no queremos que la gente sepa a quién escribimos ni lo que leemos, quizá no deberíamos enviar correos ni leer contenidos.

¿Acaso es exagerada esta analogía? Recordemos que cientos de millones de personas no consideran Facebook un modo privado de comunicarse con los amigos que han aprobado, como hacemos con Gmail, ni de leer actualizaciones de organizaciones que les interesan sin que lo tenga que saber todo el mundo, como con Google Reader. No creo que sea exagerado en absoluto. Creo que estas herramientas son parecidas para muchos usuarios.

Como hemos dicho antes, los cambios de política unilaterales de Facebook han infringido el contrato de la red con los usuarios. Pensemos en lo que pasaría si esto mismo sucediera en otros servicios que consideramos privados.

Somos algo duros con Facebook, pero también nos encanta este sitio. Invitamos a los lectores de ReadWriteWeb a seguirnos allí.

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES