Análisis e-conomía Social Media

El negocio de nuestra identidad

Logos Twitter y FacebookYahoo anunció ayer sus planes de añadir Facebook Connect en muchas de sus propiedades. Asimismo, Google Friend Connect anunció que incluiría a Twitter como opción principal de inicio de sesión. Estas decisiones serán cómodas para los usuarios, pero puede que el resultado no sea bueno para el futuro de la red.

Siempre se ha dicho que Google hace siempre lo que es mejor para Internet, porque lo que es bueno para la red es bueno para Google. Sin embargo, en este caso nos preocupa que la elite de la última generación de Internet haya coronado a estas dos punteras redes sociales como líderes de la generación actual en un acuerdo que les supondrá tráfico y dinero, pero que podría asfixiar las iniciativas más creativas de la red abierta y distribuida. Esta última podría ser la próxima generación de la red.

La importancia de la identidad

La identidad es una cuestión muy importante en Internet, especialmente a medida que todo se vuelve más social. La identidad en Internet es nuestra agenda, nuestra cartera, nuestra reputación y podría llegar a ser mucho más. Cada vez más, la vamos transportando de un sitio a otro, aprovechando en el siguiente lo que hicimos en el anterior. Si una empresa en particular nos proporciona esta identidad, es ella la que establece las reglas, las normas, los “tipos de interés” (esto es, el uso de nuestros datos para publicidad) y determina qué partes de nuestra identidad podemos usar en diferentes sitios y cuáles no.

Facebook y Twitter se están convirtiendo en grandes proveedores de identidad. Google y Yahoo! quisieron ser los principales proveedores de identidad, pero han hincado la rodilla al hacer una enorme concesión a la supremacía de las dos principales redes sociales. En este momento les interesa hacerlo, porque quieren que compartamos lo que hacemos en Yahoo y Google con nuestra gran red de amigos que hacen clic en enlaces en Facebook y Twitter. Google no ha añadido Facebook Connect, sólo Twitter, porque ahora mismo Facebook es su principal competidor.

Pantalla de inicio de sesion

La identidad en el resto de la red

Sin embargo, en el mundo de la identidad hay muchos más participantes además de Twitter y Facebook. Internet funciona porque está descentralizado y hay docenas de empresas, servicios y desarrolladores de menor envergadura creando infraestructuras de identidad que también son descentralizadas. Estas infraestructuras aprovechan el efecto de red del Internet descentralizado para ofrecer las ventajas de un gran grupo, pero son independientes e interoperables para poder disfrutar de las ventajas de la libertad personal y el control que supone poseer nuestra propia identidad.

A estos participantes de menor envergadura, que trabajan en proyectos como OpenID, ActivityStreams, la gráfica social distribuida y otros elementos de red social distribuida, independiente e interoperable, se les podrían estar cerrando las puertas con los acuerdos entre Yahoo y Google y entre Facebook y Twitter.

¿Cómo es esto? Después de todo, el logo de OpenID aparece en la pantalla de inicio de sesión de Google Friend Connect, y Yahoo! ha prestado un gran apoyo a OpenID. Yo diría que al poner en primerísima plana a las dos marcas más conocidas, con los métodos más sencillos de iniciar sesión, Google y Yahoo han marginalizado más aún a la red distribuida. El correo enviado a la prensa sobre el anuncio incluso llevaba el título “Google Friend Connect y Twitter están a gusto juntos”.

Las consecuencias de los acuerdos

Al optar por favorecer los sistemas de inicio de sesión con marca, y dejar en segundo plano los sistemas basados en normas, las páginas Web que usen estos primeros estarán menos incentivadas para aprovechar las innovaciones procedentes de la comunidad de estándares abiertos, y las marcas con identidades grandes mantendrán el control. Estas páginas Web podrían ser Google y Yahoo, o podrían ser otros sitios de gran envergadura con más motivos aún para favorecer a los líderes actuales en materia de identidad debido al apoyo que han recibido éstos de Google y Yahoo.

Se ha hablado de combinar OpenID y los datos de un amigo de un amigo para controlar el spam en blogs. Me imagino a las grandes páginas Web diciendo “Sólo requerimos inicio de sesión con Facebook, gracias”. Se está trabajando para incorporar normas que abarquen diversas redes para el control de datos de actividad del usuario, de manera que los sitios puedan interpretar los flujos de actividad de otras redes sociales, y los usuarios de sitios pequeños e innovadores aún puedan comunicarse con sus amigos en otros sitios más grandes. Esto favorece que se sigan usando pequeñas páginas innovadoras, y que éstas tengan el apoyo necesario para crecer. Me imagino a las grandes páginas Web diciendo “La mayoría de la gente usa Facebook o Twitter”. También se ha hablado de usar elementos como etiquetas de categoría de contenido y marcadores para crear perfiles de atención entre varios sitios. Me imagino a las grandes páginas Web diciendo “Nos basta con mirar sus perfiles de Facebook”.

Una red social distribuida, que se comunique mediante un lenguaje interoperable, basado en normas, es tan importante para la innovación como el lenguaje común para la poesía, los pigmentos de color para el arte, o el dinero en efectivo y el tiempo libre para una persona decidida. Nuestros clics, nuestros contactos, nuestro comportamiento cuantificable y el contenido en Internet son combustible que quemar, dinero que gastar. Podremos invertir estos recursos en cosas como recomendaciones, privilegios, confianza, reconocimiento, mayor eficiencia e innovación imprevista, o podemos entregarlos directa y exclusivamente a los anunciantes para el beneficio de los que negocian con nuestra identidad.

Sin embargo, la carga de identidad y actividad que suponen la mayoría de sistemas de identificación no parece interesar mucho a las páginas que aprovechan Facebook y Twitter como proveedores de identidad principales actualmente. Es difícil pensar en otra cosa cuando nos ofrecen un tráfico enorme a cambio de distribuir nuestro contenido.

“¿Están interesados los sitios pequeños en facilitar al usuario la identificación entre páginas mediante fotografías, el re-agregar comentarios, el recomendar libros basándose en múltiples perfiles de red social, etc.?” Un sitio Web grande podría decir “Bueno, Facebook y Twitter no ofrecen esto, y con ellos dos nos basta. Nos interesa mucho que la gente difunda enlaces a nuestra página a sus amigos de Twitter y Facebook. Eso nos basta. ¿Acaso no es eso innovador?”.

Puede que esté siendo demasiado cínico, pero no lo creo. Cuando se manejan las identidades de millones de personas, el futuro de la comunicación humana y billones de dólares, probablemente sea buena idea añadir una pizca de cinismo al considerar la posible colaboración con los actuales líderes de la industria.

La facilidad de acceso con Facebook y Twitter a otros sitios en toda la red me gusta tanto como a cualquiera, pero cada vez que inicio sesión en una página con uno de los sistemas principales, me parece una transacción en la que el cambio y el interés salen de mis manos y van a parar a los bolsillos de Facebook y Twitter.

¿No sería más fácil para la red decir “no, sencillamente nos negamos a aceptar soluciones fáciles a la hora de tratar nuestra identidad a cambio de tráfico y dinero? En lugar de esto, vamos a buscar la manera de que a los usuarios de cualquier proveedor de identidad les sea más fácil interactuar con nuestros sitios Web”?

El negocio a corto plazo de dar más poder de control a dos grandes redes sociales a cambio de tráfico y dinero en publicidad puede que no beneficie a nadie a la larga.

Sobre el autor de este artículo

Marshall Kirkpatrick