Análisis Tecnología

El futuro es el contexto: Web pragmática

Ilustracion Web pragmaticaLa Web semántica ha dejado de anunciarse como el futuro de Internet. Sus defensores han afirmado que las experiencias en Internet algún día serán más significativas y relevantes al basarse en la potencia computacional estilo inteligencia artificial del Procesamiento de Lenguajes Naturales y los datos estructurados que las máquinas puedan interpretar.

Sin embargo, con el auge de la Web social, estamos observando que lo que hace significativa nuestra experiencia en la red no es necesariamente su capacidad de aproximarse al lenguaje humano o de devolver resultados de búsqueda con exactitud sintáctica. La Web semántica tardará en adquirir valor porque los agentes personales inteligentes capaces de procesar estos datos estructurados aún van a tardar en cobrar forma completamente.

Este artículo es de nuestra autora invitada Alisa Leonard-Hansen.

En lugar de esto, las experiencias significativas y relevantes ahora surgen del contexto de nuestras identidades y el gráfico social: el pragmatismo, o la significación contextual de nuestras identidades online. Mi experiencia en Internet es más significativa y relevante cuando lleva asociados datos de contexto social basados en mi identidad. Esto es la Web pragmática.

Necesitamos comprender mejor nuestra identidad desde el momento en que comienza a definir nuestra experiencia en Internet y el mundo conectado a la red en el que habitamos. Nuestra identidad online cada vez estará más definida por tres “pilares”: quien digo que soy, lo que hago y digo, y con quién conecto (y quién conecta conmigo).

Para aclararnos, nuestras identidades en Internet se componen principalmente de tres tipos de datos específicos:

  • Datos explícitos o preceptivos (esto es, los datos que introduzco sobre mí mismo: nombre, edad, ocupación, etc.);
  • Actividad o datos de comportamiento (esto es, lo que hago y digo en Internet);
  • Datos relacionales (esto eso, mi gráfica social y lo que dicen sobre mí mis contactos).

Si tenemos en cuenta el poder de la Web pragmática (una experiencia en Internet altamente relevante e individualizada basada en la ubicuidad de nuestros datos de identidad), vemos que no sólo influye en la experiencia de usuario individual, sino que abre todo un campo de nuevas oportunidades para los negocios en la red. El futuro está lejos del modelo comercial habitual. Los modelos de negocio se basarán en lo que Elias Bizannes, del Data Portability Project, (una iniciativa para unificar los datos de identificación del usuario en diferentes sitios y redes) denomina “el valor económico de la red de valor de la información”, derivado de servicios que se centren en actividades con ventaja competitiva y que aprovechen el libre acceso a los datos.

Tengamos esto en cuenta: mientras las empresas de medios luchan por identificar métodos nuevos e innovadores para anunciarse en un mar de usuarios desconocidos y pixelados que atraviesan sus contenidos todos los días, hay un rico suministro de datos de identidad altamente valiosos por debajo de la superficie, sin cuantificar y sin monetizar.

Facebook es ni más ni menos que probablemente la mayor base de datos de este tipo de información de identidad: datos explícitos, de actividad y de relaciones. Con el desarrollo de Facebook Connect, que facilita el intercambio “abierto” de datos de usuario entre Facebook y terceros, esta red social podría (y lo hará) crear una red de publicidad basada en este sistema (léase: intercambio de datos), suministrados por los valiosos datos de identidad almacenados actualmente en los servidores de Facebook, que se podrían usar muy fácilmente para establecer objetivos de publicidad. Los datos de identidad contenidos en Facebook son los que hace tan valiosa la actividad en los social media.

Sin embargo, la centralización de datos de identidad en una o dos redes principales (como Facebook, Twitter y MySpace) no supondrá la puesta en práctica de la visión de la Web pragmática. Así pues, ¿cómo se hará realidad este concepto? ¿Cómo concretamos el potencial de una Web dinámica basada en nuestras identidades? Lo haremos dando a los usuarios las capacidades necesarias para acceder a su identidad y controlarla en cualquier sitio o servicio, mediante normas que permitan la portabilidad de los datos y la interoperabilidad abierta en la red. El concepto resultante es una experiencia en Internet altamente personalizada, dinámica, relevante y recombinable, que ofrezca un mayor acceso a la información mediante descubrimiento, comunicación y colaboración. Para las empresas, esto podría suponer el auge de nuevos modelos de negocio innovadores basados en el intercambio de valor procedente de datos.

Una anotación final sobre los datos de identidad en relación con las empresas. Como señala Bizannes, el valor de este tipo de datos de identidad se basa en dos factores cruciales: actualización y oportunidad. Básicamente, los datos de identidad sólo son valiosos si son recientes. Facebook no podría vender nuestros datos (mediante permisos) a los anunciantes si utilizase la información explícita introducida hace un año en lugar de la de hoy. Por tanto, Bizannes afirma que el “acceso” a tiempo real a la identidad de un usuario es lo más importante, y ya no se trata de “capturar” datos. De este modo, a medida que surjan nuevos modelos de negocio de la actividad de monetizar datos de identidad cedidos bajo permiso, el valor de éstos dependerá de las entidades que tengan acceso a tiempo real a estos datos.

Autora invitada: Alisa Leonard-Hansen trabaja en estrategias digitales y como Evangelista de Social Media en iCrossing, una de las principales agencias digitales a nivel global. También es Presidenta de Comunicaciones del Data Portability Project, y tiene un blog sobre la Web social, TheWebisSocial.com (en inglés). También pueden seguirla en Twitter @alisamleo.

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