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El estado del Open Government

Open GovernmentA principios de año se presentó Irekia -abierto, en euskera-, la propuesta de Open Government del gobierno vasco, pionera en España. Open Government –gobierno abierto- es una doctrina política que aboga por hacer las administraciones públicas lo más transparentes posible como camino para incentivar y motivar la participación ciudadana en lo que a todos concierne. Aunque aún en estado embrionario, poco a poco van creciendo las administraciones que se suman al modelo.

Hoy sí es posible el Open Government

La doctrina nace con las revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX, y tiene un relativo auge durante el último tercio del siglo XX con la aprobación de leyes como FOIA (Freedom Of Information Act), que liberalizaban el acceso a la información generada por las administraciones. Pero nunca, hasta hoy, habían estado al alcance de la mano las herramientas para convertirlo en una realidad palpable en la que cualquier ciudadano pueda realmente interactuar de tú a tú con las administraciones.

Los social media, la web 2.0 y el desarrollo de la informática y las comunicaciones parecen hechos a la medida del concepto de Open Government. El ya incuestionable éxito del software libre, no sólo como producto, sino también como modelo de desarrollo y participación, no hace sino augurar una pequeña –o gran- revolución en la relación ciudadano-administración durante los próximos años. La primera gran administración en pasar de las palabras a los hechos ha sido la Casa Blanca tras la llegada de Barack Obama, y, aunque no está nada mal, realmente aún deben mejorar mucho.

Open Government en Euskadi

Irekia Gobierno AbiertoIrekia no sólo intenta acercar la vida diaria de las administraciones públicas al ciudadano, sino que incentiva su participación comentando y opinando. Sus tres pilares son transparencia, participación y colaboración. También, y esto es muy importante, libera, o planea hacerlo, toda la información pública -no restringida por cuestiones de protección de datos o de seguridad- bajo licencias Creative Commons BY (reconocimiento), permitiendo a la ciudadanía hacer uso de los mismos más allá de la mera lectura o recopilación.

Esto no sólo es importante por una cuestión de transparencia. La ingente cantidad de información que genera una administración ha conseguido que buscar en ella de manera práctica sea una tarea imposible para el ciudadano de a pié. El Open Government, y en este caso el Open Data Euskadi, facilitará que, si no las propias administraciones, sean los ciudadanos los que puedan crear herramientas para su tratamiento.

Acaso no sería interesante utilizar un buscador realmente bueno para la información pública, o pasarla por servicios como Microsoft Pivot o el Public Data Explorer de Google?

Datos abiertos, mash-ups ciudadanos y periodismo de precisión

Que el acceso a los datos públicos sea útil exige, además de licencias libres, que se distribuya en formatos abiertos y altamente reutilizables, como XML o similar, cosa que, de momento, parece que no se está haciendo.

Una vez que la información pública haga honor a su propio nombre, las posibilidades que nos brinda -potencialmente- son excepcionales. Los infografistas cada día encuentran nuevas, mejores y más bonitas maneras de representar grandes volúmenes de información, insuflándole un soplo de vida al periodismo de precisión, dado por muerto, y que precisamente se dedica a eso, a buscar las noticias enterradas entre la -supuesta- cotidianeidad de las estadísticas y los datos.

Los propios ciudadanos, asociaciones y empresas también podrán hacer uso de estos datos y de esta información y generar valor añadido y nuevos recursos útiles para mejorar el nivel de vida de toda la sociedad.

Un precioso ejemplo de lo que puede hacerse con un buen acceso a datos públicos es la aplicación que hizo Hans Rosling sobre el desarrollo en África y que explicó en una de las charlas más laureadas del TED. Todo gracias a los datos públicos de la ONU. Aquello que no parecía evidente con los números delante cobra una nueva dimensión representado adecuadamente.

*Puedes activar los subtítulos en 16 idiomas.

Open Government, el camino a seguir

Las ventajas de los Open Governments, y más aún con las posibilidades de implantación que permiten las nuevas tecnologías, son innumerables:  más participación ciudadana, más agilidad en la toma de decisiones, una sociedad más informada y activa, más capacidad para detectar fallos o corrupciones, tanto por ciudadanos como por periodistas, y, en definitiva, más transparencia.

El debate, sin embargo, brota por otro lado, y se refiere a qué información ha de hacerse pública y qué información ha de mantenerse privada. Esta es una discusión absolutamente transversal a ideologías políticas tradicionales y en la que hay dos posturas dominantes: los que creen que toda la información que a todos incumba debe ser pública y accesible libremente, y los que creen que la libertad individual pasa por una intimidad rigurosa.

En España la privacidad de los datos y la preservación de la intimidad de los ciudadanos es muy rigurosa si la comparamos con la de otros países como Estados Unidos o Suecia, donde cualquiera puede acceder a grandes listados públicos en los que hay referencias explícitas a personas con nombres y apellidos.

Proyecto Aporta

Aún y así, en España se aprobó la Ley 37/2007 para garantizar que el Estado y las distintas administraciones ofrecezcan la información que generan con el propósito de que pueda ser reutilizada por los ciudadanos. De momento, estos esfuerzos se aglutinan en torno al Proyecto Aporta, que lo único que hace es de catálogo de acceso a las distintas fuentes de información gubernamental. El esfuerzo debería ser mil veces más grande, pero al menos es un comienzo.

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Redacción TICbeat

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