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Crowdsourcing: el poder de las multitudes

Logo - Crowdsourcing - ReadWriteWeb-esLas empresas llevan probando diferentes modos de usar el crowdsourcing incluso desde antes de que se utilizase la palabra por primea vez en 2006. El año pasado vimos el auge de esta tendencia como herramienta de marketing, con algunos fracasos espectaculares. Dos ejemplos memorables fueron el de Kraft, a quien se puso en ridículo por cambiar el nombre de uno de sus productos, y Toyota, a quien se criticó por un vídeo inquietantemente subido de tono.

En los últimos cuatro años, se ha reconocido el valor del crowdsourcing para salvar vidas, redefinir las industrias de las noticias y el diseño gráfico, y ayudar a las startups a enfrentarse a los gigantes de la industria, junto con, literalmente, cientos de ejemplos más.

Hay un ejemplo reciente de empresa que ha utilizado el crowdsourcing no como modo de resolver un problema individual o crear un vídeo de marketing gracioso, sino para intentar comprender cómo piensa la propia multitud.

En marzo, Nokia lanzó el blog Design by Community, en el que pedía a los visitantes a su página Web que ayudasen a diseñar un hipotético dispositivo móvil. Se ha tratado de un proceso de tres meses en siete pasos en el que la multitud ha analizado todos los detalles, desde el tamaño y la forma del aparato hasta los materiales y el sistema operativo. En cada paso, los visitantes del blog han votado y comentado… y comentado y comentado. Además de votar y comentar las especificaciones, en el blog se han publicado entrevistas con los diseñadores de Nokia y datos sobre el proceso creativo que se sigue para crear un teléfono “real”.

Al final se emitieron más de 74.000 votos. El nombre del teléfono (“Nokia U”) se creó y eligió entre los lectores del blog; los diseñadores internos deberían publicar pronto una versión final del diseño del dispositivo.

Panel de selectores de Nokia - ReadWriteWeb-es

¿Han diseñado los visitantes del blog un teléfono de ensueño? Probablemente no. Nokia lleva diciendo desde el principio que no planeaban fabricar realmente el teléfono. Además, el uso del crowdsourcing para diseñar productos ciertamente no es nada nuevo.

Puede que el dispositivo final termine siendo una idea de la empresa a posteriori. Los votantes probablemente serían el tipo de clientes que reflexionan mucho antes de adquirir un dispositivo móvil. Además, puesto que el juego de selectores disponibles para escoger funciones para el “U” era bastante básico (ver arriba), no es de extrañar que muchos de ellos recurriesen a la sección de comentarios. Nokia no buscaba un producto final ni una lista de comprobación de funciones deseables, sino que utilizó el crowdsourcing para un proceso, un mecanismo de toma de decisiones transparente.

Es evidente que lo que Nokia ha puesto a la multitud a cargo de un dispositivo móvil, pero ésta le ha dado a Nokia mucho más.

Fotografía: Svilen Milev.

Original: Abraham Hyatt

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Editorial RWWES