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Crowdsourcing y subcontratación: ¿un error para las startups?

Ilustracion - CrowdsourcingQuien haya llamado alguna vez a un servicio de atención al cliente, probablemente haya hablado con un representante que trabaja en un call center contratado para llevar la cuenta de una empresa. Las grandes corporaciones que no quieren contratar a sus propios agentes ni mantener sus propias instalaciones a menudo subcontratan el servicio técnico a terceros, que a veces son empresas situadas en otra parte del mundo.

Bangalore, en la India, aparecía retratada en su papel dentro de la subcontratación de call centers en el libro de Thomas Friendman “La tierra es plana”, prestando servicio a muchas grandes empresas norteamericanas. Sin embargo, herramientas como la subcontratación o el crowdsourcing no siempre son la mejor opción para todo tipo de empresas.

En una reciente entrada sobre crowdsourcing en el blog de startups Plugged.in y un artículo de Forbes sobre subcontratación se advertía a las startups sobre las posibles complicaciones de ambos métodos. El crowdsourcing es similar al outsourcing en el hecho de que una tarea que normalmente realiza un empleado se pasa a un tercero, pero en este caso la tarea la realizan numerosas personas, no sólo una. Si quiero subcontratar el diseño Web de mi nueva página, podría contratar a un diseñador gráfico, pero si quiero hacer crowdsourcing, usaría un servicio como crowdSPRING para realizar un concurso y escoger entre toda una variedad de diseños y diseñadores.

Aunque que el crowdsourcing y el outsourcing son fundamentalmente distintos, tienen en común riesgos similares, especialmente para startups y pequeñas empresas. Como sugiere el artículo de Plugged.in, las empresas más maduras podrían ser mejores candidatos para esta clase de trabajo.

Fotografia - Call Center“Las startups no encajan con el ‘caso de negocio’ que podría obtener un feedback social cualificado para su producto entre los usuarios”, afirma el artículo. “La interacción del producto con el mercado no ha sido suficientemente larga, y la mayoría de las veces, la amplitud del muestreo del público puede no ser para nada representativa.”

La idea es que el crowdsourcing funciona mejor cuando el público que participa conoce mejor el producto en el mercado. Con las startups, los usuarios podrían no tener el sentido más preciso de cuál es la mejor dirección para una idea, especialmente si es nueva e innovadora. Para eso estás tú, el emprendedor. El artículo advierte a las startups que no dependan demasiado de la información recogida por el público en cuanto a qué funciones mantener, cuáles eliminar, cuáles añadir, u otro tipo de información. Las startups deberían escuchar siempre a sus usuarios, pero trabajar con ellos, no para ellos.

Siguiendo con la idea del “hágalo usted mismo”, el artículo de Forbes relata una historia desafortunada de subcontratación que salió mal. Cuando entrevistamos esta semana a Danny Wong, de Blank Label, éste nos remitió a un artículo basado en una entrevista con su co-fundador, Fan Bi. En él, Bi advierte a las startups que pretendan subcontratar el diseño y desarrollo a trabajadores más baratos que lo piensen dos veces antes de hacerlo.

“Era una oportunidad demasiado buena como para dejarla pasar cuando estábamos intentando mantener nuestro negocio bajo mínimos. Conseguir que se hiciera el trabajo por una cuarta parte del precio era tentador”, afirma Bi. “El equipo en el extranjero quería proyectos rápidos y sucios para terminar rápidamente y cobrar. No tenían un sentido real de la propiedad.”

Cuando recibieron el trabajo subcontratado, tenía un aspecto “terrible”, afirma. Los diseñadores y autores del código habían subcontratado sin poner ninguna pasión ni implicación personal en el trabajo que estaban haciendo, y esto se veía en la calidad. Para startups, parece que encontrar un socio o empleado que tenga la misma pasión por la empresa y su visión compensa el dinero extra por la calidad que incorporan.

Los emprendedores son personas muy motivadas y con mucha energía, y las empresas tienen éxito cuando un grupo de personas apasionadas ponen su mirada en un objetivo. La subcontratación y el crowdsourcing parecen ir en contra de este lema, y se podría decir que son métodos perezosos de actuar para una startup. Sin embargo, ¿son el crowdsourcing y el outsourcing técnicas que las startups deberían evitar a toda costa? ¿O hay momentos en los que una startup puede emplear una de estas tácticas? Nos gustaría que los lectores nos dejasen su opinión en los comentarios.

Fotografía: Vilma.com

Original: Chris Cameron

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Editorial RWWES