Análisis Mobile

Cómo podría cambiar el iPad el mundo del vídeo online

Fotografia - iPad - ReadWriteWeb-esEn dos años, el número de horas que pasan los usuarios viendo vídeo en Internet superará fácilmente el tiempo que pasan viendo la televisión. No cabe duda de que el vídeo online ha experimentado un crecimiento estratosférico recientemente, pero a pesar de este éxito, la base técnica que permite llevar vídeo a nuestro navegador realmente no ha evolucionado mucho desde los 90. Por aquélh entonces, ver un vídeo en Internet suponía observar con los ojos entrecerrados un reproductor de baja resolución con el tamaño de un sello y una imagen que saltaba todo el tiempo.

Nick Wilson es Director Técnico de Break Media, una comunidad de entretenimiento para hombres. Lleva las dos últimas décadas creando productos que aprovechan el contenido digital, y es un innovador de prestigio dentro del sector del entretenimiento digital. Está entusiasmado por que Break.com sea uno de los primeros sitios de vídeo con HTML5.

Si saltamos a 2004, cuando YouTube y los sitios de juegos informales aparecieron en escena, finalmente tenemos aplicaciones revolucionarias que significaban una cosa: para experimentar las nuevas maravillas de la red, uno no tenía más opción que descargar el plugin para navegador Flash de Adobe. Después de todo, los dos navegadores más populares, Microsoft Internet Explorer y Mozilla Firefox (con una cuota de mercado colectiva del 80%) aún no disponen de un medio nativo de reproducir un vídeo o una animación sin instalar Flash.

Así pues, la demanda masiva de vídeo en Internet ha sido posible gracias a unos pocos estándares prácticos que han convergido en el momento apropiado, y el desencadenante ha sido Adobe Flash, que ya está instalado en más del 98% de todos los ordenadores de sobremesa y portátiles. El problema es que los técnicos siempre hemos considerado Flash una tecnología de transición: una plataforma que permitía a un navegador hacer cosas que no eran posibles usando únicamente los estándares arcaicos de Internet de HTML y JavaScript.

Todas las tecnologías de transición llegan a un pico (¡un 98% de adopción es un pico bastante bueno!) y finalmente entran en declive al establecerse tecnologías nuevas más adecuadas para los desarrolladores y con un mejor cumplimiento de los estándares. Por supuesto, siendo Flash tan omnipresente en ordenadores de sobremesa y portátiles, aún faltan años antes de que los desarrolladores lo abandonen. Sin embargo, el ordenador de sobremesa no es el terreno de batalla para la próxima batalla por el vídeo. Más bien se tratará de las nuevas especies de plataformas y dispositivos móviles tales como smartphones, ordenadores tipo tableta y descodificadores y demás accesorios para el televisor. Todos ellos tienen una capacidad de procesamiento limitada y pocas posibilidades o ninguna de descargar e instalar plugins como Flash.

Pantalla iPad - ReadWriteWeb-es

Con la generación de navegadores más reciente, principalmente Safari de Apple y Google Chrome (a los que pronto se unirá el Internet Explorer 9 de Microsoft), llega todo un nuevo conjunto de funcionalidades basadas en estándares ya existentes: HTML, JavaScript, y reproducción de vídeo en H.264. Usando esta trinidad de tecnologías es posible crear una experiencia de reproducción de vídeo de inmersión total que para el usuario resulta idéntica a un reproductor basado en Flash, pero resulta más rápida y fácil de desarrollar, y el navegador la aceptará instantáneamente.

Con la llegada del iPad, no cabe duda de que el destino del vídeo online, y sus medios de distribución, pasan ser el centro de atención. No es de sorprender que la última creación de Apple, el iPad, siga los pasos de su hermano mayor, el iPhone, al utilizar el navegador como medio básico para reproducir vídeo en lugar de permitir el uso de un plugin de Flash. Sin embargo, hay una diferencia básica: El iPad nos permite reproducir vídeo incrustado, con lo que podemos ver éste dentro de una página Web normal sin tener que pasar a pantalla completa como en el iPhone.

Gracias a esta diferencia aparentemente insignificante, junto con la implantación madura de HTML5, podemos modificar un sitio Web para funcionar con el iPad y mantener toda la funcionalidad de un reproductor basado en Flash, pero con una aplicación de HTML y JavaScript cómoda para los desarrolladores. Suponiendo que nuestros vídeos ya estén codificados en H.264, modificar una página de reproducción de vídeo para hacerla compatible con el iPad no debería requerir más de un día aproximadamente (ver la captura de pantalla de iPad de arriba). Para añadir funciones específicas para iPad como pellizcar para hacer zoom con recolocación automática de la pantalla (cosa imposible de hacer en Flash) hace falta mas tiempo, pero siguen siendo bastante simples de implantar.

¿Y qué hay de la economía del vídeo online, con sus vídeos “pre-roll” y unidades de publicidad superpuesta? Bueno, con un poco de codificación inteligente también pueden funcionar bien en el iPad. La transcodificación de anuncios de video a H.264 es un proceso simple, y las unidades de publicidad tales como un “video bug” (esos mensajes emergentes que aparecen en la parte inferior de un vídeo) se pueden reprogramar fácilmente para funcionar en HTML5. Cuando combinamos las unidades incluidas en el vídeo como el pre-roll y el video bug con unidades de publicidad norma IAB sin Flash, hay muchas oportunidades de monetizar las impresiones de reproducciones de un vídeo.

Así pues, el iPad sin Flash, más que suponer un problema para el vídeo online, supone una estupenda oportunidad para modernizar la experiencia de reproducción de vídeo al permitir ofrecer una experiencia única de inmersión para e usuario, que comenzó con el iPhone y el iPad continuará y mejorará.

Original: Nick Wilson

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES