Análisis e-conomía

Cómo hacer una buena presentación telefónica a un inversor

Fotografia - Telefono - ReadWriteWeb-esNo hay nada como el cara a cara en las reuniones, crucial en muchos casos. Pero también tenemos otras herramientas para complementar y que tenemos a nuestra disposición; correo electrónico, Skype, teléfono, videoconferencia, mensajería instantánea… ¿Y el teléfono?, ¿lo desechamos? ¿qué se puede aprovechar de este medio?

Fred Wilson ha escrito una entrada en su blog en la que aconseja a los emprendedores no usar el teléfono para hacer presentaciones. Afirma que “no son muy efectivas. Yo odio recibirlas, y no lo hago casi nunca. No creo que permitan al emprendedor mostrarse muy bien, que es lo más importante de todo”.

La VD Sarah Tavel respondió a Wilson con una entrada “En defensa de las presentaciones comerciales por teléfono”. Aunque está de acuerdo en que las reuniones cara a cara son preferibles, afirma que puede haber muchas ocasiones en las que una llamada telefónica resulte útil.  Advierte a los emprendedores de que no es bueno descartar por completo las llamadas telefónicas, porque pueden ser “un buen paso”.

Tavel subraya que las llamadas telefónicas a los inversores no tienen por qué ser presentaciones para recibir financiación. “Para mí, la llamada no es algo que decida si realizar o no una inversión”, afirma Tavel, “es algo que decide si dedicarle más tiempo o no”. Una llamada telefónica de presentación se puede considerar, por tanto, una presentación para ofrecer un encuentro cara a cara.

Tanto Tavel como Wilson coinciden en que esta clase de llamada debe ser breve. Debería ser como un “elevator pitch”. La finalidad de la llamada es múltiple: Para presentarnos. Para evaluar el interés de un inversor. Para concertar otra reunión (preferiblemente cara a cara).

Aunque la ubicación y la logística pueden complicar las reuniones en persona, “Realmente no hay nada como una reunión en persona, cara a cara, cuando se trata de obtener financiación o cualquier otra clase de propuesta comercial de alto nivel”, afirma Wilson.

No se deben descartar por completo las llamadas telefónicas, pero debemos reservar nuestra presentación para hacerla en persona.

Original: Audrey Watters

Traducción: Marco Fernández

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Editorial RWWES