A veces parece que el concepto de cloud computing es tan efímero como una nube en un día de verano. Pasa, cambia de forma y a todo el que la ve le parece distinta. Sin embargo, como sucede con esas nubes en el cielo, hay mucha complejidad ahí fuera, especialmente en lo referente a la administración de datos en un entorno multiusuario.
Es una cuestión que suele plantearse a menudo. En primer lugar, no hay normas para el movimiento de datos en la nube. Proveedores externos como CloudSwitch ofrecen modos de “arrastrar y soltar” datos de entornos locales a la nube. Sin embargo, no hay un modo normalizado de traspasar la información de una red en la nube a otra.
No obstante, hay algunos modos de manejar esta complejidad. David Linthicum, de la empresa Informatica, escribió una entrada sobre esto en su blog hace dos días. Estamos de acuerdo con Linthicum hasta cierto punto, pero sus declaraciones no reflejan la realidad actual al completo.
Linthicum describe algunos de los problemas inherentes que acarrea la integración de datos en la nube. El mayor problema es el relativo a los proveedores de cloud computing. No ofrecen sincronización de vuelta con el entorno local del cliente.
Linthicum señala que Salesforce.com es la excepción a la regla en este aspecto.
Así pues, según Linthicum, ¿qué debería tener en cuenta el cliente?
- Backup: éste es el primer y principal problema para Linthicum. Necesitamos un sistema local de respaldo en caso de cortes de servicio en la nube, en caso de que los proveedores de cloud computing cierren el negocio o para evitar los dolores de cabeza que podemos tener cuando el nuevo propietario de nuestro proveedor decide que en realidad no le interesa este negocio.
- Traslado de datos: la integración de datos es lo que impulsa los procesos entre sistemas que pueden estar en la nube o ser locales. ¿Cómo administramos toda esta información que puede estar dispersa por diferentes plataformas alejadas geográficamente? Se trata de un mundo diferente que usar sistemas que existen en un centro de datos.
Estamos de acuerdo hasta cierto punto, pero hay muchas opciones variadas para resolver estos problemas. En primer lugar, a menudo es un problema de qué plataforma de cloud computing elegir. Los grandes proveedores de servicios ofrecen la opción más segura. Están comprometidos con el futuro del cloud computing y desarrollando ecosistemas que consisten terceros asociados. Varios de estos asociados están especializados en implantar aplicaciones basadas en la nube.
Además, la seguridad basada en la nube está realizando avances gracias a los cuales, la pérdida de datos es tan inusual como si éstos estuvieran en un entorno local.
Linthicum sí ofrece algunos sabios consejos que pueden parecer más bien sentido común, pero no está de más mencionar:
“En primer lugar, consideremos los requisitos generales del negocio. Parece obvio, pero muchos de los que desarrollan sistemas de cloud computing no conocen totalmente los requisitos del negocio en general.
En segundo lugar, centrémonos en la arquitectura integral local y en la nube, incluyendo cómo deberían intercambiar e intercambiarán datos para dar soporte al núcleo del negocio.
Finalmente, seleccionar la tecnología de integración de datos apropiada para la tarea, y hacerlo sólo cuando hayamos tenido todo en cuenta. Veremos que no hay tanto locales como bajo demanda, y en muchos casos tendremos que combinar las soluciones”.
Hay muchas opciones en el mercado. No coincidimos necesariamente en que el método híbrido sea la mejor opción. No hay una fórmula. La normativización en la nube tiene sus ventajas.
Sin embargo, el asunto principal sigue siendo realmente cómo traspasar los datos entre sistemas. Sin normas para administrar la transferencia de datos, los problemas que señala Linthicum nunca desaparecerán.
Original: Alex Williams
Fotografía: gilderic

Sube tu app 

Innovación
Empleo IT
Explora




















