Alimentación

Tomar leche cruda está de moda pero encarna ciertos peligros que debes conocer

Escrito por Redacción TICbeat

Tomar leche cruda tiene una serie de peligros, pero se ha puesto de moda y os contamos por qué y cómo se hierve la leche cruda para poder consumirla.

Las modas son cíclicas y, como suele decirse, todo vuelve. Vuelve lo retro, vuelve el amor por los años 80, vuelve el no vacunarse y, ahora, la tendencia de tomar leche cruda. Sin embargo, algunas modas son más peligrosas que otras y, desde luego, tomar leche cruda es peligroso.

Tomar leche cruda es algo que se ha convertido en actualidad estos últimos días, pero que viene de lejos. Responde al afán de volver a consumir productos más naturales, algo que se puso de moda hace unos años (cuando se empezaron a cuestionar los transgénicos) y que en 2016 se extendió en Estados Unidos en forma de ley que permite comerciar leche cruda.

Antes de seguid, debemos entender como ”leche cruda” aquel producto que no solo no ha sido procesado para acabar con microorganismos patógenos (la leche UHT), sino que tampoco ha sido hervido, o pasteurizado, para acabar con dichos organismos. Es decir, se trata de leche recién extraída que se toma sin ningún filtro.

Y sí, tiene consecuencias, ya que es algo tremendamente peligroso para la salud de la población en general, pero también para niños, personas mayores y embarazadas, que pueden sufrir desde problemas intestinales hasta otras afecciones mucho más graves.

Ahora bien, ¿por qué un tema de 2016 se ha puesto de moda en España? Bien, la Generalitat de Cataluña ha aprobado un decreto (17/2018 de 17 de julio) que permite que se pueda vender de forma directa leche cruda de vaca, dejando en el consumidor toda la responsabilidad a la hora de procesarla (hervirla) para consumirla.

Claro está, esto es ”si se desea”, ya que desde diferentes puestos del Gobierno aseguran que no hay peligro en consumir este tipo de leche cruda debido a las excepcionales medidas de control que tienen las granjas productoras. Como podemos leer en La Vanguardia, Teresa Jordá, consellera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha afirmado que tomar leche cruda es tan seguro como ”abrir la nevera, coger un muslo de pollo e intentar comérselo después de cuatro semanas allí”.

A no ser que sea un pollo con un alto componente de elementos químicos que impida el deterioro, no es un buen ejemplo, pero el mejor camino es el que se demuestra andando, y en Estados Unidos ya tienen experiencia con enfermedades provocadas por el consumo de leche cruda. Y es que, políticos que celebraron el fin de la prohibición de la venta de leche cruda brindando con ella, se sintieron indispuestos poco después, manifestando todos síntomas muy parecidos.

Cómo hervir la leche cruda para el consumo

Si, aún con los peligros que entraña beber leche cruda, quieres probar, debes saber cómo hervir la leche. Y es que, de este modo acabaremos con microosganismos como el Coli, la Brucella, la Escherichia o la Salmonella. Si compramos leche cruda, la especialista en alimentación Gemma del Caño nos cuenta el secreto para poder tomar esta bebida.

Lo ideal sería enfriar lo antes posible la leche, pero si no es posible, debemos asegurar que se transporta en un recipiente totalmente higienizado y cerrado. Además, nada más llegar a casa debería hervirse la leche una primera vez. Con este primer hervor, la nata comienza a subir y tenemos que retirarla.

Repetimos el proceso hasta tres veces para asegurar que los microorganismos han muerto, retiramos la leche, la metemos en un recipiente, de nuevo, higienizado y enfriamos a una temperatura de entre 1 y 4 grados centígrados. Una vez hecho esto, hay que tener en cuenta que la leche cruda, una vez hervida, caducará a las 48 horas.

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